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Las flores dinamizan el amor, el turismo y la vida cotidiana

Publicado el 10/Febrero/2012 | 00:09

Especial

La Ruta de las flores es un proyecto que nació en 2009 con el grupo Expoflores, al que pertenecen 155 empresas florícolas de todo el país. La ruta empieza en la provincia del Carchi y va hasta el Azuay

El martes 7 de febrero, el sol descubría el despertar de las montañas y de los cerros que rodean la Panamericana Norte. El verde, el café y escondidos tonos azules dan la bienvenida a Cayambe y a Pedro Moncayo, a una hora de Quito.

Los dos cantones de la provincia de Pichincha concentran el 34% de la producción de unas 250 empresas florícolas que existen en el Ecuador, y son el segundo punto en la Ruta de las Flores (RF), luego de Cotacachi, en Imbabura, donde la flor ecuatoriana inicia un colorido periplo por casi todo el Callejón Interandino, desde el Carchi pasando también por Cotopaxi y Tungurahua, para terminar en el Azuay.

En Cayambe y en Tabacundo, esta última conocida como la capital mundial de la rosa, decenas de personas están concentradas en empacar con el mayor cuidado miles de tallos de rosas, claveles, astromelias, crisantemos, gypsophilas y otras clases de flores que deben ser despachadas hacia los Estados Unidos (41,1% de la producción nacional), Rusia (22,5%), la Unión Europea (20,7%) y otros países (15,7%).

La Mama Cayambe, recelosa, apenas dejaba ver su cabellera nevada y el frío viento abrazaba a la ciudad del bizcocho, mientras el equipo de VIDADIARIA visitaba una de las fincas florícolas que son parte de la RF, un proyecto turístico creado en 2009 por Expoflores y apoyado por los ministerios de Turismo y de Producción.

En la feria mundial Euro Flora 2011, el proyecto ganó siete premios.

A las 09:00, el sol apenas pintaba con el calor de uno de sus rayos a los pinos que rodeaban a la florícola Esmeralda Farm, en Cayambe, lugar que, desde hace año y medio, ha recibido la visita de unos 50 turistas nacionales y extranjeros, según informó Sebastián Medina, director de la Unidad de Negocios.

Los visitantes recorren la planta en la que trabajaban ese día a contrarreloj 400 empleados para cumplir los pedidos que se triplican por San Valentín.

Algo importante en esta plantación es que cuenta con el Centro de Investigación Científica Esmeralda Breeding, donde se han creado hasta el momento 20 nuevas especies de flores de verano y de rosas.

La amabilidad de la gente es otro de los atractivos. Gladys Quilo, del área de Producción, dijo que, gracias al trabajo en la Esmeralda, ha logrado mantener a su familia unida y descartó migrar a otra ciudad o país, como lo hicieron muchos familiares y conocidos.

"La empresa se preocupa por nuestro bienestar y nuestra calidad de vida", señaló.

Al mediodía, la brisa del volcán Cayambe se perfumaba de rosas y el tiempo parecía haberse detenido en la época de la Colonia al llegar a la hacienda La Compañía de Jesús, que conserva intacta la belleza arquitectónica de esa época, pero combinada con la belleza de diversidad de flores que se cultivan allí.

Esta es otra de las 25 haciendas florícolas que son parte de la Ruta de las Flores, al igual que Rosadex, creada por Francisco Vallejo y su esposa, María Gloria Moreno Jarrín, hace 26 años, y está ubicada en la hacienda La Compañía de Jesús, cuya casa fue construida hace 100 años y conserva aún su estilo neoclásico francés, que se complementa con el encanto de una pileta de piedra llena de pétalos de rosas y rodeada de jardines.

Un rincón especial es el Museo de la Rosa, en el se puede apreciar más de 50 tipos y objetos antiguos como ollas de barro, cocinas de carbón, fotos de la familia y cartas de 1916, entre otras maravillas históricas.

"Quiero que el mundo conozca la verdadera belleza de la rosa que se produce en el Ecuador", dijo Moreno orgullosa. La Hacienda tiene 300 años, perteneció a la Orden de los Jesuitas y por 1919, fue adquirida por su abuelo, el ganadero Aquiles Jarrín.

Este lugar recibe turistas desde 1998 y fue visitado por alrededor de 1 500 personas solo en 2011 provenientes del Canadá, los Estados Unidos y Australia, informó María Gloria Moreno.

Además de admirar la belleza de la flor ecuatoriana, este lugar es una oportunidad para conocer la historia y visitar la Capilla Jesuita, que data del siglo XVII y conserva su belleza arquitectónica.

Y, para complementar la ruta, una carta gastronómica con los platos típicos de la región, como los famosos bizcochos de Cayambe con queso de hoja, jugos de frutas, carnes coloradas con mote, tortilla, empanadas, sopa de quinua, un delicioso ají de chocho y como postre un almíbar de babaco y tomate de árbol, es ofrecida en las haciendas florícolas o en lugares ubicados a lo largo de esta atractiva Ruta de las Flores.

Por el Día del Amor y la Amistad, el Ecuador exporta el 20% del total de cada año. En 2011, el rubro fue de 116 millones de kilogramos de tallos vendidos a una veintena de países.

Según Gino Descalzi, presidente de Expoflores, en 2011, el sector inyectó a la economía nacional más de $900 millones.

Eso explica por qué las flores, además de ser el símbolo mundial del amor, son un motor de la economía nacional, que da empleo directo a más de 50 mil personas e indirecto a otro rubro similar, que está ligado a su cadena de producción. (PF-MEVO)


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jzapata - en Diario HOY - Noticias de Ecuador.

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