Críticas de TV
Por César Ricaurte Crítico de televisión
¿Cuéntame de qué se trata Dragon Ball?, le pregunto a Lucy de 7 años. Al principio, duda, quiere evadir la pregunta. No ayuda que su mamá este a lado y le diga: pero, cuéntale condensado, no todos los capítulos. La detengo y a Lucy le digo "cuéntame como quieras". Y me comienza a hablar de las siete esferas que llegaron a la Tierra, las cuales dan a su poseedor la oportunidad de que el Dragón, Shen Long, les otorgue todos sus deseos.
Me cuenta que Shen Long fue creado por un curioso personaje llamado Kamisama, que es dos personas distintas a la vez.
Son Goku. Kamisama. Bartar. Entre los malos Freezer, Cell, Majin Bu, etc. Algo que desconcierta a muchos padres es la multitud de personajes que parecen en Dragon Ball Z y en su saga Dragon Ball GT.
Sin embargo, a los niños como Lucy es lo que les fascina. Eso es exactamente lo que me dijo cuando le pregunté "¿por qué te gusta Dragon Ball?". Por los personajes, me dijo.
Es una cuestión de sentarse a conversar un poco con los hijos sin dedos acusadores, sino a escucharlos. Ahí se comienza a entender algo más. Con la información que me dio la pequeña de 7 años fui a ver Dragon Ball y encontré una serie que ciertamente para un adulto es algo desconcertante. Pero hallé un mundo mítico realmente fascinante.
Es muy claro que Dragon Ball da a los niños esa noción mítica y mágica de la vida que durante muchos siglos se construyeron con las historias que contaban los viejos de la aldea.
Con un mundo que de tan realista, pragmático y consumista ha convertido a la fantasía en una mercancía más, los niños encuentran sentidos donde un adulto ve confusión. Y eso hay que tener muy en cuenta antes de censurar una serie solo porque nos paramos dos minutos ante el televisor y no entendemos nada de lo que ven los niños.
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Hora GMT: 17/Noviembre/2008 - 05:06













