¡Madre mía! es una comedia virtual que critica a la Iglesia. La serie se transmite por su propio canal en YouTube
Confesiones OnLine y hechas por una monja, es lo que presenta la irreverente comedia ¡Madre mía!, escrita para la web por el venezolano Francisco Lupini y cuyo primer capítulo ha tenido buena acogida entre los internautas.
¡Madre mía! reúne a actores latinos radicados en Nueva York, donde se filma esta desinhibida serie en español con subtítulos en inglés que, aunque toca temas de la iglesia Católica, no busca vejar o burlar a los creyentes.
Según Lupini, esto no quiere decir que algunos de los puntos explorados en la serie no toquen o vayan en contra de las normas que inculca esa institución. El director venezolano aseguró que se trata, más bien, de un intercambio de ideas y que a la Iglesia le viene bien adaptarse un poco a los tiempos.
"Quizás esta serie comience un diálogo sobre los cambios que creemos son necesarios. Solo queda esperar que no reduzcan nuestro trabajo a un ataque más a la Iglesia por que va más allá de eso".
La protagonista de la obra es la veterana actriz española Soledad López, que hace de Conchita, una peculiar monja de clausura que, desesperada con la decisión del Vaticano de cerrar varios conventos debido a la crisis económica, intenta conseguir fondos para salvar el suyo.
Ante su fracaso, se toma todo el vino de la sacristía en busca de un poco de paz y esa misma noche se le aparece Dios para darle una santa tarea de la cual dependerá el destino de la tierra: que abra su corazón a las confesiones.
Pero, este curioso Todopoderoso, vestido muy tropical, de pantalón blanco y camisa estampada, va más allá y le pide además que recurra a Internet para hacer las confesiones.
El papel de Dios, tan irreverente que asegura que Internet es la mejor inversión que el mundo ha hecho después de la cervecita, recayó en el también veterano actor y director mexicano Alfredo Hueretes.
Lupini aseguró que los escogieron con la intención de presentar a Dios como un hombre normal. "Si el Todopoderoso nos hizo a su imagen y semejanza, no es difícil imaginarse a un Dios que, como el ser humano, bebe alcohol, se viste como para ir a la playa y siente atracciones sexuales".
El productor de la serie, Francisco Fuertes, explicó, por su parte, que la idea surgió de una serie del mercado anglosajón de una psicóloga a la que no le gustaba la gente y atendía a sus clientes a través de Internet. Para él, esta serie les ha dado la oportunidad de mostrar los excelentes actores latinos que hay en Nueva York.
"¡Madre mía! es pionera en impulsar el talento latino, la serie desbordará humor, locura, delirio, pasión y muchas otras emociones conocidas y por conocer". (EFE)
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¡Madre MÍa! es pionera en impulsar en la web el talento latino emergente.
Lo hace a través de personajes variopintos que buscan consuelo y consejos de la madre Conchita.
Además de desbordar humor, la serie pretende romper con los estereotipos religiosos.
Como una figura de Dios más apegado a la realidad humana.
O una monja que se convierte en confesora, rompiendo con el machismo de la Iglesia. Pues, según Lupini, generalmente los sacerdotes y obispos están encargados de esta tarea.







