HOY publicó días atrás los resultados de una medición realizada el año pasado, por Transparencia Internacional ( TI ), en la que se descubre que el ecuatoriano promedio gasta más de $177 anuales en sobornos para agilitar el cumplimiento de obligaciones, gestiones o multas
Llama la atención que el pago de coimas se haya convertido en algo que, al paso que vamos, algún inteligente dirigente social podría sugerir que se incorpore a los cálculos de la canasta familiar. Lo grave no solo es que de la lista publicada la totalidad de gestiones relacionadas con la provisión de servicios públicos es aceptada por el ciudadano como trámites que no pueden hacerse sin pagar la propina, sino que si comparamos las cifras, se ve que más del 70% de las gestiones se relaciona con los servicios prestados por la Policía Nacional, que debería estar blindada de esas prácticas.
Si la Policía se centrara exclusivamente a sus fines específicos y delega la tramitología a especialistas, liberaría a cientos de oficiales y tropa de sus escritorios con el objetivo de cumplir con la labor para la que se crearon los cuerpos policiales.
La tramitología, la administración interna, el control de migración y Aduanas, la confección y renovación de licencias, el registro y proceso de matriculación... se deberían concesionar o delegar a los municipios, blindando a la Policía de la tentación que desemboca en la corrupción que TI ha denunciado. Los ingresos que percibe la Policía por esos servicios, no se justifica mantenerlos.
Hora GMT: 04/Febrero/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
