A pesar de que la fijación de precios en varios productos es una realidad impuesta por el Gobierno, esta medida no es acatada por algunos comerciantes.
Por ejemplo, las grandes, medianas y pequeñas industrias de productos lácteos han incrementado sus precios debido a que los ganaderos entregan la leche a un precio mayor a los ¢36 el litro (cifra establecida por el Régimen).
Para Alejandrino Moncayo, gerente general de lácteos San Antonio, el costo de la leche varía de acuerdo a la calidad. Una leche pura y sin agua tiene un valor superior a lo señalado, a esto se suma el alto costo de la mano de obra, comentó.
Según Moncayo, en lácteos San Antonio todos los productos elaborados utilizan insumos de primera. Por lo tanto no tenemos otra opción que comprar al valor que el ganadero establece, dijo.
Para este industrial, los costos de producción en los lácteos se han elevado en un 40%. Por ejemplo, el yogur de 2 litros tiene un valor de $2, cuando a inicios de año este lácteo se podía encontrar en el mercado en $1,50.
Lo mismo ocurre con una de las distribuidoras Quesos Cayambe. La comerciante Betty Moscoso ya planea una subida del costo de los quesos, ya que en las fábricas anunciaron que van a incrementar el precio de la leche, debido a que el valor del balanceado y los medicamentos para el ganado están por los cielos.
Moscoso senaló que está repartiendo el producto al mismo valor que en semanas pasadas, hasta recibir la lista con los nuevo precios. Un queso fresco de 400 gramos lo vende en $1,60, mientras que en días anteriores estaba en $1,40.
La administradora de Industrias El Belén, Mónica López, comentó que el precio en los productos lácteos se han encarecido debido al incremento de un 60% en fermentos, melasa, afrecho y balanceado.
Para López, el asumir este alza representa ajustarse en el presupuesto destinado para la producción. Pero elevar los precios no es la solución, indicó, porque provoca un fuerte malestar en los clientes.
Así los provedores estamos expuestos a quedarnos sin compradores, agregó. De ahí que disminuir las ganancias es una medida emergente, aunque a la final tampoco resulta conveniente. (APB)
Los precios de los víveres siguen al alza
La papa y el pan subieron
La variación de precios, siempre con tendencia a la alza, no termina en los mercados y tiendas de Guayaquil, pese a que el Gobierno fijó el precio para cuatro productos de la canasta básica y ejecuta un plan de ferias populares a escala nacional.
La libra de papa subió ayer de ¢20 a ¢30; el huevo pasó de ¢10 a ¢11 la unidad, y el aceite ha dejado de venderse en algunos sitios de abasto, debido a que una ola especulativa empuja a una nueva subida del valor del producto. El precio del arroz, fijado por el Ministerio de Agricultura en $25 y $27 el quintal, según su calidad, quedó solo en un anuncio. Los comerciantes dijeron que lo compran a $32,50, por lo que venden en ¢35 la libra. Así lo indicó Ricardo León, del mercado de la B y la Sexta, al sur de la urbe. Estas alzas son más evidente en la zona norte del puerto. Wilson Galarza, vendedor del mercado de la ciudadela Atarazana, confirmó que ya no vende botellas de aceite, sino fundas a $1,25, debido a que la gente compra en menores cantidades.
A su vez, el panificador Joel Calero, dueño de una despensa en la misma ciudadela, ha optado por justificarse ante su clientela. Desde ayer exhibe un cartelito en el que explica que el alza de la harina le obliga a vender el pan con nuevos precios: de ¢8 a ¢10. Allí la leche se vende en ¢65 y ¢70, precios que no guardan relación con lo dispuesto por el Gobierno, que elevó el litro de ¢55 a ¢60. Si no lo hago así, deberé cerrar la panadería porque del subsidio nunca he sido beneficiado, comentó Calero.
Por su parte, amas de casa como
Hora GMT: 18/Abril/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad QUITO
