Gazapos y tropezones
Manuel Corrales
Academia de la lengua
Me pregunta un sagaz lector si seré capaz de darle una definición convincente de LA VIDA.
Y, de entrada, le respondo que no, que no soy capaz.
Las cosas más evidentes suelen ser con frecuencia las más difíciles de definir. Por ejemplo, la vida: esa vida que vivimos usted y yo, y todos los seres vivientes. Pero de un modo muy especial nos atañe la vida humana, la nuestra.
La pregunta por la vida parece muy simple. Su respuesta no lo es. Se trata, si no me equivoco, de una cuestión multidisciplinaria: se puede buscar una respuesta teológica, filosófica, antropológica, biológica
Si consultamos el Diccionario académico (el DRAE), nos encontraremos no menos de una docena de definiciones. Extraigo algunas:
(1) "Fuerza o actividad interna sustancial, mediante la que obra el ser que la posee". El sabor de esta definición es claramente filosófico. ¿Nos convence?
(2) "Estado de actividad de los seres orgánicos". Esta, en cambio, parece tener sabor biológico. Tendríamos que investigar qué es eso de "actividad de los seres orgánicos" y también qué cosa los tales seres orgánicos.
(3) "Unión del alma y el cuerpo". A quienes conocen algo de la historia del pensamiento occidental, les vendrá inmediatamente a la memoria la teoría hilemórfica de Aristóteles
(4) "Espacio de tiempo que transcurre entre el nacimiento de un animal o un vegetal hasta su muerte". Etcétera Ante el enigma de la vida, nos vienen a la memoria los versos del gran Calderón de la Barca (1600-1681), final de la 2.ª jornada de su drama filosófico La vida es sueño (versos 1197-1202): ¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.
mcorrales@puce.edu.ec
Hora GMT: 16/Septiembre/2009 - 05:02
