Sus formas representan la belleza de la mujer costeña de cintura fina, caderas anchas, busto y piernas contorneadas. Así es la Venus de Valdivia, una escultura creada por la artista guayaquileña Yela Lofredo, que desde ayer se exhibe en un tramo del parque Lineal, al noroeste de Guayaquil.

La estatua que está moldeada en bronce y fundida en cera perdida, mide tres metros de alto por uno veinte de ancho y está colocada sobre una base de mármol.

Lofredo considera a esta una de sus grandes obras a la que dedicó siete meses de trabajo. Inició en abril pasado con el diseño de un boceto en yeso y culminó a finales de octubre con la fundición de la obra en bronce, para lo cual contó con la colaboración de Guido Ochoa, un artesano que opera en la parroquia Pascuales.

El trabajo fue contratado por el Municipio de Guayaquil, entidad que aprobó un presupuesto de $58 mil para esta labor ya que el parque Lineal donde permanecerá esta obra escultórica es parte de la zona de regeneración urbana de la ciudad.

Lofredo confiesa que siente pasión por la arqueología y las culturas ancestrales, en especial por la Valdivia. Esa atracción despertó gracias a sus profesores Carlos Zevallos y Francisco Huerta Rendón, y la misma la llevó a escribir el libro ‘Venus de Valdivia y la herencia de su estirpe’, el número 23 de la serie Nuestros Valores creadas por la Escuela Politécnica del Litoral (ESPOL).

La afición por estas piezas arqueológicas es tan grande que incluso Yela, en su hogar creó un espacio específicamente dedicado a una extensa colección de esculturas Valdivias. (MAP)