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La última donación

Publicado el 28/Noviembre/2008 | 00:09

Por Juan Falconi Puig

El Gobierno de los Estados Unidos de América decidió "apoyar" al Citibank, con la bicoca, esta vez, de $25 000 billones; suma que no pagan solamente los contribuyentes norteamericanos sino de muchos otros países, particularmente del hemisferio americano, de menor desarrollo económico, eufemismo que sustituye la acepción de subdesarrollados, que contribuyen a esos apoyos en sus propios países y en los Estados Unidos, por vía de tratados de libre comercio, precios de los productos de exportación, venta de obra de mano barata, etc. Allá también socializan las pérdidas y privatizan las ganancias, al estilo subdesarrollado.

Y no es que el capitalismo se ha pervertido por haber abandonado su origen calvinista o facilitado el enriquecimiento vertiginoso de quienes se pretenden los más listos, sino porque los Gobiernos de turno, cada uno en su momento han permitido, no solo en nuestros países subdesarrollados que si en algo tomaron la delantera fue en los fraudes financieros, sino porque en todo Occidente, desde Alaska hasta la Patagonia, desde Alemania hasta España, solaparon la trampa y el robo descarado, con el agravante de poner el dinero del país para que los causantes de los fraudes salgan ilesos y, aun más, millonarios por sus fechorías. El caso del Ecuador es único, pues los banksters causantes de la quiebra de un banco en 1998, que la "endosaron" al Estado, obtuvieron cuantiosos beneficios adicionales y hasta "vuelto" con la complicidad de presidentes de la República y algún hermano, descalificados diputados de pequeñas Dádivas, jueces de a dólares y Pico o fiscales nada Santas.

Las felonías de los propugnadores del capitalismo a ultranza confundieron al público y los electores que creían y aceptaban que necesariamente el sistema tenía una inmoralidad intrínseca. Los puritanos eran obsoletos izquierdistas, incapaces de emprender en "empresas" que solo salen adelante con "apoyos" del Estado o evadiendo el salario mínimo y los impuestos, jactándose de la afrenta que en otros tiempos habría significado que publiquen sus nombres entre las más grandes empresas, las que más venden pero, al mismo tiempo, las que menos impuestos pagan. Si es esto parte de la larga noche neoliberal a la que se refería de cuando en cuando el presidente Correa, parecería que los hechos le dan la razón.

Ejemplo es que los principales de una de las compañías "salvadas" en los Estados Unidos al inicio de la crisis, con dineros de sus contribuyentes y de los que, en otros países, contribuyen a su economía, celebraron el "salvamento" en uno de los más caros hoteles de California, gastando una fortuna en habitaciones, bebidas, masajes y otros menesteres. Claro que no llegaron a los extremos del "vuelto" de la mafia criolla, pero estos "apoyos" no dejan de ser vergonzosas donaciones de los dineros públicos.

jfp@hoy.com.ec

Hora GMT: 28/Noviembre/2008 - 05:09

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