El sector fue intervenido por el Fondo de Salvamento hace año y medio. Los residentes son propietarios de negocios de varios tipos
El cronista quiteño Luciano Andrade Marín afirmó que el chaquiñán que llegó a convertirse en la Calle La Ronda fue construido por mujeres en un momento indefinido de la historia prehispánica.
En la época colonial, en este mismo espacio, se levantaron casas junto al sendero. Los españoles recordaron que en las ciudades amuralladas se llamaba ronda al callejón que había entre la parte interior del muro y las casas de la villa.
A fines del siglo XVI ya se conocía a este lugar como La Ronda y así se quedó en la memoria de Quito y sus habitantes, pese a que hacia 1880, la calle fue denominada Juan de Dios Morales en honor al prócer de la Independencia.
Llegados al siglo XX, floreció en La Ronda la música y la poesía al calor de una bohemia profunda que atrapó a personajes como los poetas Remigio Romero y Cordero, Jorge Carrera Andrade, Augusto Arias o Hugo Alemán, estos dos últimos, vecinos de La Ronda.
La restauración, a cargo del Fondo de Salvamento, recuperó el espíritu bohemio y cultural del sector, de la mano de las familias residentes, quienes ahora son propietarias de varios establecimientos de comida, juegos y camaradería.
Hora GMT: 05/Octubre/2008 - 05:13
