Por Elsa de Mena
Parecería que en situaciones de crisis la primera reacción es buscar culpables, así se ha procedido en el caso de la crisis financiera mundial; se ha enfatizado que se trata de una crisis externa cuyos efectos nos ha tocado afrontar, para significar que esta crisis no ha sido provocada por nosotros. No se ha escuchado, sin embargo, el reconocimiento de que la pasada época de bonanza económica también fue fruto de la expansión internacional, a cuya demanda se debe la importante alza de los precios de los productos que el país exporta, entre otros el petróleo, que nos ha permitido contar con ingentes cantidades de recursos para consolidar una posición financiera sólida, pagar importantes tramos de la deuda externa, acumular reservas, etc. Es verdad que aquellos especuladores del mercado internacional a los que a menudo se hace referencia, forzaron los precios a niveles tales, imposibles de soportar para cualquier economía; y, por tanto, a fuerza de las circunstancias, tenían que volver a los niveles normales. Razón por demás para saber que es necesario ser prudentes en la gestión pública.
De todo esto quedan lecciones importantes: la primera la necesidad de actuar con sensatez, la segunda la responsabilidad que tienen los gobiernos de vigilar permanentemente la evolución de la economía, y la tercera el hecho de que en las finanzas públicas, la planificación por sí sola, no sustituye a la obligación de estar alerta en el corto plazo sobre los acontecimientos tanto del entorno, como de los comportamientos en el mercado interno.
Llama la atención la decisión del Gobierno de suspender el pago de la deuda externa, esto afecta la credibilidad del país, más aún si se declara que esta no se adopta por falta de recursos. Lo grave es que aleja a los prestamistas y al crédito, que puede ser un elemento que nos ayude a paliar los efectos de liquidez provocados por la crisis. Los problemas internos en la contratación de la deuda pública y las actuaciones de los funcionarios gestores del proceso, son cosas que deben examinarse con cuidado, y de encontrarse indicios de responsabilidad, ajustarse al debido proceso para su juzgamiento. De igual manera, lo que haya hecho el país, con relación a la disponibilidad de los recursos provenientes de la deuda, es un aspecto, que si bien debe merecer la auditoría correspondiente de los órganos de control, no debe involucrar a los tenedores de los títulos de deuda emitidos por el Estado ecuatoriano, que son quienes coadyuvan al financiamiento del país y que confiaron en su decisión de pago.
Los mensajes no pueden ser contradictorios. El crédito no puede ser algo positivo y el pago de la deuda una aberración. La predeterminación de una política de no pago es un elemento con carga ideológica que se aleja del pragmatismo económico que debería guiar la política pública.
edemena@hoy.com.ec
Hora GMT: 22/Noviembre/2008 - 05:07

22/Noviembre/2008 a las 07:55
La prudencia de gobiernos anteriores ha llevado a un endeudamiento ilegitimo.
La prudencia ha endeudado a los Ecuatorianos a un nivel que llevaria decadas en cubrir esa deuda.
La prudencia ha hecho que pillos de cuello blanco hagan su agosto con el dinero de nuestro pais.
Sra. Ya no se puede ser prudentes, cuando hay que reclamar nuestros derechos.
NOS ROBAN Y UD. PIDE QUE SEAMOS PRUDENTES CON LOS LADRONES.
22/Noviembre/2008 a las 08:18
La primera reacción de los inútiles e incapaces es buscar culpables a las equivocaciones de que ellos mismos son responsables.
La mayoría de ecuatorianos no entienden que cuando al mundo desarrollado les va bien a nosotros también nos va bien y que aprovechar esas oportunidades debería ser el objetivo de país, pero lo que tenemos es un gobierno que en menos de 2 años en el podes se ha fumado 26 mil millones de dólares, muchos de ellos en forma ilegitima. Desperdiciando la mejor bonanza económica del país.
Solo los insensatos e ignorantes, pensaban que el alza del petróleo iba a ser eterna. Así piensan que el pueblo puede estar eternamente engañado. Ya se vera.
No le pidamos a este gobierno: sensatez, responsabilidad, planificación, ni que este alerta a los acontecimientos del mundo, mas fácil un burro toca una melodía en el piano.
Aislar al país del mundo financiero internacional solo va de acuerdo al propósito de este gobierno de destruir el país y de quitar al país el dólar como moneda, justamente porque ha dado buenos resultados, aun en medio del peor manejo económico de la historia del país.
Si hay mal manejo en la negociación de la deuda, eso debe resolverlo un tribunal competente, y no proceder como un país salvaje que cree que tiene la razón y tomar medidas unilaterales que solo traerán mayores complicaciones para el país.
Este gobierno se ha endeudado en casi 4000millones de dólares en casi dos años de desgobierno en medio de la mas grande bonanza petrolera.