Esta semana se recibirán los estudios de impacto urbano elaborados en Harvard
Para noviembre y diciembre se espera que el BID y la CAF aprueben otros créditos para la construcción
A fines de este mes se escogerá una de las cinco empresas y consorcios para construir las dos estaciones del Metro de Quito, en La Magdalena (sur) y El Labrador (norte).
La SecretarÃa de la Comisión Técnica del Metro analiza las ofertas presentadas por Acciona de España, CTCE-CBC; consorcio chino-ecuatoriano; Consorcio Estaciones FCC-TGC de España; Odebrecht de Brasil, y OHL, consorcio español-ecuatoriano.
En la primera de las estaciones, La Magdalena, la construcción se iniciará en noviembre de este año y estará ubicada en la intersección de las calles Cinco de Junio y Rodrigo de Chávez, en los terrenos del área deportiva del Cuerpo de Ingenieros del Ejército. La estación tendrá instalaciones subterráneas para la llegada y la salida de los usuarios. En la superficie se construirá el intercambiador de buses.
La segunda estación, El Labrador, será construida desde marzo de 2013 en los terrenos de la actual cabecera sur del aeropuerto Mariscal Sucre y contará con dos secciones: la subterránea, que es el punto de llegada del recorrido del Metro, las instalaciones en la superficie para la estación intermodal y la puerta de ingreso para el Parque del Lago. Este, se levantará en los terrenos del aeropuerto Mariscal Sucre. Édgar Jácome, gerente de la Unidad Metro de Quito, indicó que el área constructiva abarca dos fases. Las estaciones forman parte de la primera; en la segunda se construirán el túnel, la obra civil, la señalización ferroviaria, instalaciones eléctricas, electromecánicas y otros. Para 2016 podrá entrar en operación. Este viernes, el Metro de Quito recibirá los estudios de impacto urbano elaborados por la escuela de Diseño Urbano de Harvard.
Con respecto al financiamiento, Jácome indicó que hay un conjunto de entidades que aportan con créditos a la obra como la CAF, el BID y el Banco Europeo de Inversiones. A eso se sumarán los recursos derivados del nuevo aeropuerto. Un crédito de proveedores de $190 millones para el material móvil y $110 millones que aportará el Biess mediante un fideicomiso. A través del Bede se busca un crédito multilateral por $200 millones. (NJ)
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