La sección sexta, del capítulo cuarto, del título sexto del proyecto de Constitución redactado por la Asamblea de Montecristi, al apuro y casi sin debates en el pleno, entrega como facultad exclusiva a Carondelet la política monetaria, cambiaria y financiera del país.
¿Qué significa eso en el fondo? El presidente Rafael Correa, en reiteradas ocasiones, ha cuestionado el proceso de dolarización en el país por una sencilla razón: porque se quitó al Ecuador el manejo de su política monetaria; es decir, su capacidad para emitir billetes y controlar el circulante. En forma figurativa ha dicho que eso ha sido como amputarle un brazo a una persona, no sin antes ratificar que durante su Gobierno se mantendrá como moneda oficial el dólar.
"Tenemos todo un plan de abrir nuevas embajadas, nuevas oficinas comerciales. Tenemos que enfatizar la política comercial, ya que no tenemos política monetaria, si queremos que se sostenga la dolarización", aseguró el presidente el 7 de junio, cuando se cocinaba la Constitución en Montecristi, bajo la dirección del Buró Político de Acuerdo País.
El pasado sábado, el mandatario volvió a insistir en el tema de la política monetaria al referirse al proceso inflacionario en el país, que está cerca de los dos dígitos.
Según el artículo 302 del proyecto de Constitución, el presidente deberá suministrar medios de pago necesarios para que el sistema económico opere con eficiencia; establecerá los niveles de liquidez global que garanticen adecuados márgenes de seguridad financiera; orientará los excedentes de liquidez hacia la inversión requerida para el desarrollo del país, y promoverá niveles y relaciones entre las tasas pasivas y activas (...) con el propósito de mantener la estabilidad de precios y los equilibrios monetarios en la balanza de pagos, de acuerdo al objetivo de estabilidad económica definido en (el proyecto de) Constitución.
Novedad: la Asamblea ha redefinido el concepto de estabilidad económica.
En el artículo 303, la Asamblea convirtió al Banco Central en un instrumento del Ejecutivo para la formulación de la política monetaria, crediticia y cambiaria. E inmediatamente agregó que "la ley regulará la circulación de la moneda con poder liberatorio en el territorio ecuatoriano". Esa ley, se supone, podría ser aprobada por el "congresillo", donde Acuerdo País tiene mayoría.
En líneas generales, el proyecto que va a referendo el 28 de septiembre deja al país sin un organismo independiente que analice, sin la presión del gobernante de turno, las cuentas fiscales, y deja abierta la puerta para la salida de la dolarización. No se explica de otra manera la atención a la política monetaria, a la que se renuncia en una economía dolarizada.
Hora GMT: 05/Agosto/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
