Según un estudio de la U. Católica

La venta excesiva de la palma de cera, del género Ceroxylon, ha provocado que la zona noroccidental de Pichincha (Mindo y Nanegalito) se vea afectada por la masiva deforestación y cosecha de hojas por parte de moradores de esa zona.
Esto sucede porque se desconoce que estas palmeras son especies endémicas del país, es decir, que son únicas en el mundo. Así lo explica Rommel Montúfar, profesor e investigador de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE).
Por ello, existe un programa científico que lleva a cabo esa universidad, con la participación del Instituto de Investigación para el desarrollo de Francia (IRD), financiado por Fundación Ecofondo.
"La investigación desarrolla estudios sobre ecología, diversidad genética y botánica de esta especie para generar lineamientos técnicos que permitan un manejo sustentable de las poblaciones", explica Montúfar.
No obstante, "el nivel ecológico y el impacto de las actividades humanas (ganadería, deforestación, y cosecha de hojas) sobre las poblaciones de palma de cera son estudiados a través de experimentos de campo realizados cerca de estas localidades en Pichincha", señala Fabien Anthelme, investigador del IRD.
Resultados preliminares muestran que "las poblaciones de palma de cera en el bosque tienen una estructura equilibrada, es decir, hay tanto individuos adultos como jóvenes", explican los expertos.
No obstante, las plántulas o ramos "bebés" existen en menor número. Por ello, se las cuida de forma minuciosa, pues son sensibles a los fuertes rayos de sol y se exponen a convertirse en alimento para el ganado.
Ambos dicen que "los primeros resultados sugieren que la diversidad genética de las poblaciones de palma es baja. Esta reducida variabilidad tiene efectos negativos en la conservación de la especie (sensibilidad a enfermedades, etc.) y en su capacidad de adaptarse a cambios ambientales como el calentamiento global", concluyen. (JSA)
Hora GMT: 03/Abril/2009 - 05:08
