Una representación de las ofrendas florales entregadas hace varios siglos por los monjes budistas a los espíritus de la naturaleza se inaugura hoy en el lobby del Teatro Nacional de la CCE.
Flores frescas y secas, de toda especie, cortezas de árboles forradas con musgo, tallos de bambú, piedras, frutas secas y hojas son algunos de los elementos que los 36 artistas de la escuela de ikebana en Quito han tomado para presentar al público más de 50 obras.
Dentro del ikebana se encuentra la escuela de sagetsu, una enseñanza básica que considera tres principios o líneas de referencia en las que se elabora estos arreglos: el cielo, el hombre y la tierra, los mismos que toman dos estilos: el nageire (sujetos en una base alta) y moribana (en una base baja).
Estas obras pueden montarse en bases elaboradas en cristal, madera, plástico, cerámica, etc., en diferentes tamaños y formas, creando una suerte de ofrenda con un gran significado espiritual para la cultura japonesa: revivir la naturaleza.
Yu Mei de Montalvo, presidenta y maestra de ikebana, aseguró que la realización de las obras implica un estado de ánimo equilibrado de sus creadores, que permite reflejar su espiritualidad en cada arreglo. Es una filosofía de trabajo, se lo elabora en espacios de completo silencio, donde su creador puede lograr una armonía entre la naturaleza y su interior, aseguró. Los alumnos desarrollan las técnicas de nageire y moribana, para después ejecutar un estilo libre, puntualizó.
Ana Dolores de Román, quien practica este arte, dijo: El ikebana es una forma de filosofía que nos permite estar en contacto con la naturaleza. (DS)
EXPOSICIÓN
Cuando: hoy, mañana y el viernes
Hora: 09:00 a 17:00
Dónde: Patria y Seis de Diciembre
Entrada gratuita
Hora GMT: 02/Abril/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
