Análisis de diario HOY
Varios sectores sociales del país se encuentran movilizados, en contra de la Ley Minera que está siendo tramitada por en el Consejo de Administración Legislativa del congresillo.
La oposición a la Ley se sustenta en que, supuestamente, no fue socializada, según se argumenta en varias organizaciones campesinas e indígenas, que rechazan que se los haya marginado; aunque del lado oficial se sostiene que sí fue debatida. El problema de fondo son las posiciones encontradas: por un lado, el Gobierno ha anunciado que se propiciará la explotación minera, porque no es posible que se mantenga riquezas inexplotada; y, por el otro, los conservasionistas, a los que Correa ha lamado "ecologistas infantiles", que piensan que no hay que agredir a la naturaleza.
El debate que está hoy sobre la mesa en el Ecuador es el mismo que se viene discutiendo por largos años en varias partes del mundo, y que tiene que ver con el equilibrio para no arruinar la naturaleza que propicia el calentamiento global, pero al mismo tiempo no dejar de extraer la riqueza de la tierra para poder desarrollar y atender a los sectores que menos tienen.
Domingo Ankuash, líder de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confenaie) sostiene que el documento (Ley Minera) que el Ejecutivo envío al congresillo para que sea aprobado, "fue creado para favorecer los interses de los empresarios mineros y no cuenta con un marco legal apropiado para proteger el medioambiente y fue creado en poco tiempo". Esto hace presumir que las movilizaciones proseguirán porque las posiciones son encontradas y, difícilmente, se podrá consensuar en un tema tan delicado en el que las cosmovisiones son diferentes.
Pero este antagonismo no es lo más novedoso, sí llama la atención la amenaza del presidente Correa hecha a sus propios coidearios, esa mayoría que controla el congresillo, de que si se cambia la Ley él la vetará y enviará a consulta popular una nueva para que no le cambien su visión.
Aunque el Ecuador parece, lamentablemente, estar acostumbrándose a posiciones nada democráticas como esta, puesto que nadie reacciona ante las amenazas, y, por el contrario, las autoridades del congresillo evitan contradecir al jefe de Carondelet, en una democracia las leyes se debaten y se llegan a acuerdos.
Cuando en el mundo entero se hacen enormes esfuerzos por no destruir la naturaleza, es absurdo propiciar una extracción minera irracional. Pero al mismo tiempo, poseer grandes riquezas en el subsuelo y vivir pobres no solo es absurdo sino contrario al uso de la inteligencia del ser humano. Encontrar el justo medio en lugar de amenazar y chantajear es lo civilizado, para aprovechar de la minería sin destruir el medioambiente.
analisis@hoy.com.ec
Hora GMT: 19/Noviembre/2008 - 05:10

19/Noviembre/2008 a las 01:59
Hasta donde yo entiendo, la nueva constitucion otorga derechos a la naturaleza. Seria absurdo pensar que la ley minera contradiga lo provisto en la constitucion. Si todo tiene logica, si la ley minera se ajusta a los derechos cnstitucionales de la naturaleza, y si permite la explotacion responsable de nuestros recursos, entonces obviamente son los indigenas los que se hallan en una posicion absurda.
19/Noviembre/2008 a las 09:07
Puede ser que los indigenas tengan un ideal una posición exagerada, pero eso no quita que tengan un buen punto, si se va a explotar la dichosa riqueza, que se lo haga de la forma más óptima y respetando lo que dice la Constitución sobre proteger el medio ambiente y los recursos para que nuestros hijos y nietos... puedan aun gozar de los mismos a futuro, que es algo en lo que no se está pensando al hacer mineria, pues en muchos otros países, las experiencias mineras más controladas y con mayor tecnologia, sólo han traido destrucción a la naturaleza, sin que esta luego de muchos años haya podido recuperarse.
Me parece que no es cuestion de ser "ecologistas infantiles" sino de aprender de las experiencias en otros países, ver nuestros fracasos tambien, y tomar la decisión de que hay que cuidar la naturaleza por nuestro bien y por el de nuestros hijos... a eso le llamo "ecologismo responsable".
19/Noviembre/2008 a las 17:19
Parece que poco aprendemos de las experiencias recientemente vividas, hemos cumplido 50 años de explotación petrolera que igualmente inició con bombos y platillos enarbolando la misma "promesa de desarrollo". Si nos situamos en el noviembre de 2008, somos un país con los mismos problemas de satisfacción de las necesidades básicas de calidad para la mayor parte de quienes vivimos en el país, tantos millones de petróleo explotado no ha cambiado en nada nuestra vida digna para tod@s, por el contrario hemos destruido la vida de poblaciones hermanas que no tienen un espacio sano donde vivir, agua apta para consumo humano para su cotidianidad y generado fenómenos sociales con resultados vergonzantes.
Ahora "la minería nos va a traer desarrollo" la misma minería que explota en Ponce Enríquez (Azuay) y ha generado en la cuenca baja del Guayas (Ríos Siete, Chico, Gala y Tenguel) tiene severos impactos en la salud humana, vida acuática y agua; las muestras de agua presentan 265 veces más del valor permisible de arsénico, cromo, mercurio y níquel, en el monitoreo hecho por el Municipio de Guayaquil en abril de 2008. Esa es la alternativa que tenemos para mejorar la vida de ecuatorianos y ecuatorianas... vender una onzas de oro por un par de años y luego tener todos que pagar con nuestra salud las próximas cinco décadas la afectación con cáncer a la piel, vías respiratorias, riñones, pulmón, hígado, leucemia. Conocemos cuál ha sido el "portentoso desarrollo" que viven las familias de la amazonía, o quiénes tienen que vivir junto a la refinería en Esmeraldas ???
Ahora la minería que tanto anhelamos necesita 3.2 millones de metros cúbicos de agua para su ejecución, la misma que luego será para el consumo de las comunidades cercanas, para el riego de nuestros alimentos, para el aire que todos finalmente respiramos todos y todas en el país!!
Recordemos la última oferta de desarrollo extractivita que aceptó el país, aún estamos pagando sus consecuencias y ni siquiera hemos empezado a reparar todo lo que hemos destruido en la Amazonía.
No seamos ingenuos, cuidar los "Derechos de la Naturaleza", es cuidar nuestra propia vida, la nuestras familias, la salud y alimentación de todos nosotros, o es que acaso comemos anillos y fundas plásticas ??? , de dónde pensamos que llega el agua con la que día a día lavamos nuestra cara y nos la tomamos en la sopa? O cómo creemos que crecen los cultivos que nos dejan vivir y nos alimentan, claro a los que tenemos la fortuna de tener algo que comer cada día.
Ahora leemos que el movimiento indígena ha iniciado las movilizaciones para enfrentar los “posibles efectos” de la “nueva ley minera”, por qué nosotros quienes vivimos en las ciudades nos hemos informado poco e interesados menos en esta trascendental problemática que nos afectará, si así ocurriera, a todos quienes vivimos en este nuestro anhelado país desarrollado.
No tenemos mucho tiempo, porque el “apuro por el cambio” ha dictaminado un par de semanas para tomar una decisión, que pena que aspectos esenciales y aleccionadores para la ciudadanía se hagan a la carrera, porque pensar como seguir nuestras vidas no es algo que pensemos así nomás… en todo caso, tenemos la responsabilidad de entender, estudiar e informarnos sobre que es aquello que nos ofertan como promesa de cambio y generadora de bienestar, porque ese es el deber de quien se siente un ciudadano o ciudadana rebelde, capaz de cambiar el país desde el conocimiento serio para consentir las decisiones y salir a las calles a construir en las calles otras alternativas, que en el caso de nuestra sociedad, han dando mejores resultados.