El corazón de ese barrio capitalino es la plaza El Quinde, un lugar de encuentro para todos los apetitos culturales y gastronómicos
La Mariscal es un espacio que lo abarca todo. En ello coinciden los extranjeros que desde hace décadas se radican en este barrio porque a unos pasos se encuentran hoteles para todo presupuesto, escuelas de español, clases de baile, agencias de viaje, lavanderías, cibercafés, centros culturales
En La Mariscal, un río de ideas alimenta el trabajo diario. Las tejedoras del mercado artesanal descubren nuevas puntadas para embellecer sus prendas, mientras los pintores que exhiben en el parque de El Ejido renuevan sus juegos de luces y sombras.
En los talleres del barrio, los creadores, joyeros y diseñadores de modas solo deben mirar por la ventana para descubrir texturas, formas y combinaciones diferentes. Y en medio de la corriente humana que entra y sale de las librerías, los cafés o las galerías, caminan inadvertidos poetas o escritores capturando las emociones del ambiente.
Quito guarda una antigua cercanía con el arte y la cultura, una relación que también se expresa en La Mariscal, donde están ubicados dos museos notables de Quito. Mindalae, el Museo Etnohistórico de Artesanías del Ecuador, que contiene una muestra de la producción cultural ecuatoriana en la que se manifiestan los valores de los pueblos indígenas, mestizos y afroecuatorianos.
El Museo del Banco Central del Ecuador presenta un panorama sobre las culturas prehispánicas asentadas en territorio ecuatoriano y el desarrollo de la plástica hasta nuestros días. La Academia de Historia, el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural y el Centro Cultural Benjamín Carrión también están en el sector.
Hora GMT: 28/Septiembre/2008 - 05:12













