|    Pico y placa Quito:      |  

La Junta Militar de Myanmar oculta a la población la auténtica magnitud del desastre

Publicado el 11/Mayo/2008 | 11:11

Volver>>

Los medios de comunicación de ese país, todos controlados por el Estado, informan de solo 22 500 fallecidos, pero podría haber más de 100 mil

RANGÚN.- La tragedia no podría ser peor en Myanmar (ex Birmania). Al paso del ciclón Nargis, el fin de semana pasado, que devastó completamente la zona sur del país asiático, se suma la negativa inicial de la Junta Militar birmana que gobierna ese país de admitir la ayuda internacional.

Por si esto fuera poco, se acusa al Gobierno de ocultar las verdaderas cifras de la catástofre, así como de no haber emitido a tiempo una alerta ante el eventual ciclón que alcanzó niveles de vientos de hasta 180 kilómetros por hora.

En un principio, la cifra oficial de víctimas mortales por el Nargis era de más de 10 mil, luego se duplicó a 22 500. Sin embargo, organizaciones internacionales que han logrado ingresar a la zona -luego de pasar incontables controles y permisos de visado- advierten que la catástrofe ha afectado a más de 100 mil. Esta información también pone en duda el número de los desaparecidos, que el Gobierno había cifrado en 41 mil.

Miles de sobrevivientes sin techo y sin nada que comer o beber, cuerpos esparcidos por los campos: los testigos pintan escenas de horror en Myanmar.

Pocos extranjeros están autorizados a trabajar en Myanmar y muy pocos han podido alcanzar la región del delta del Irrawaddy, en el sur, la más afectada por el desastre en este país de 51 millones de habitantes.

La organización cristiana World Vision, una de las pocas instituciones internacionales autorizadas a trabajar bajo el régimen militar, indicó que sus equipos pudieron sobrevolar las regiones más golpeadas y presenciaron escenas de desesperación.

"Desde sus helicópteros vieron cuerpos esparcidos en una escena espeluznante incluso desde esa altura", afirmó Kyi Minn, de la oficina de World Vision de Rangún, principal ciudad y ex capital de Birmania.

"Los testigos nos dijeron que hay miles de personas que carecen de agua y alimentos y, en algunos lugares, de cualquier refugio. Ahora que el tiempo está volviendo a ser caluroso, la gente está bastante desesperada", indicó.

"No tienen ni comida ni agua y tienen que quedarse a la intemperie sin techo. Es desesperante", insistió.

World Vision comenzó a distribuir sus limitados recursos en el país, incluyendo agua potable, ropa y arroz, pero Kyi Minn lanzó un clamor de ayuda urgente a la comunidad internacional.

La organización francesa Médicos sin Fronteras (MSF) afirmó que sus equipos están intentando evaluar los daños en regiones alejadas de Rangún, que se sospecha han sido fuertemente golpeadas, y pideron al Gobierno permitirles viajar.

"Es esencial tener un acceso sin restricciones e inmediato a todas las regiones y poblaciones afectadas para poder evaluar las necesidades y actuar adecuadamente", afirmó su portavoz en Bangkok, Veronique Terrasse.

MSF afirmó que incluso en dos barriadas de Rangún, donde empezó a repartir agua y comida, 80% de las casas fueron arrasadas y el agua alcanza 1 metro de altura, y también advirtió sobre el peligro de epidemias.

La tragedia se ocultó desde la fase preventiva


Una familia australiana que estaba en Rangún de vacaciones el fin de semana que ocurrió el desastre afirmó que no hubo alerta ni preparación alguna ante la inminencia del ciclón.

"No nos informaron de que estaba llegando el ciclón, solo nos avisaron de una fuerte tempestad", indicó Pip Paton, de 32 años.

"Hacia medianoche empezó todo. Grandes láminas de metal fueron arrancadas del hotel donde nos hospedábamos. Muchos cristales estallaron", contó el turista.

"Nuestras dos habitaciones fueron inundadas porque las ventanas no consiguieron resistir a la fuerza del viento", agregó.

Los huéspedes se quedaron encerrados en el hotel hasta el sábado por la tarde cuando se calmó el viento, indicó.

"La gente estaba conmocionada. No vimos absolutamente ningún militar, solo policías en carros blindados. El sábado por la tarde, sí vimos algunos vehículos con militares, pero la mayoría de ellos estaba de pie, fumando", señaló el padre de familia.

Las decenas de miles de muertos y de desaparecidos y la destrucción causados por el ciclón Nargis en Myanmar han espoleado el descontento popular con la Junta Militar, que desatiende las necesidades urgentes de la población.

Portavoces de varias agencias de Naciones Unidas apuntaron que el trámite de los visados para que su personal pueda entrar en Myanmar demora las operaciones de ayuda.

Desde el pasado sábado, los cinco millones de habitantes de Rangún carecen de agua potable y electricidad, y la situación al sur de la antigua capital del país es mucho peor, según los relatos de birmanos llegados a esa zona.

En la región del delta del río Irrawaddy, casi toda arrasada, cientos de miles de birmanos que han perdido sus hogares y cosechas deambulaban en busca de cobijo en los pocos edificios gubernamentales que están en pie.

Las carreteras y las líneas ferroviarias que conectan Rangún con las poblaciones del sur están cortadas.

En medio del desastre, los diarios birmanos, todos controlados por el Estado, informan de las visitas que efectúan en helicóptero los generales a la región del delta del Irrawaddy y de las promesas de asistencia a los damnificados, pero no mencionan que el Gobierno ha aceptado -de manera limitada- recibir ayuda humanitaria de la comunidad internacional.

La Junta Militar aceptó la asistencia tras la reunión celebrada en un edificio de Naciones Unidas en Rangún, y a la que asistieron los representantes de las apenas tres o cuatro ONG autorizadas para trabajar en ese país asiático, entre ellas MSF y la australiana World Vision.

El rechazo a la ayuda humanitaria no es nuevo


El Gobierno de Myanmar rechazó en 2004 la ayuda internacional tras el paso del tsunami que atacó principalmente a Indonesia y que afectó a varias zonas de Myanmar.

En esta ocasión, los primeros envíos entran a cuentagotas y los empleados de las organizaciones internacionales y las no gubernamentales seguían esperando a que les den visados luego de varios días del paso de la tormenta.

Aunque el miércoles pasado llegó un avión de la ONU y se esperaba que otro llegara este fin de semana, la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de Naciones Unidas reveló que hay 22 toneladas de suministros bloqueadas en la frontera con Tailandia a la espera de autorización para continuar su viaje. Mientras, la Casa Blanca informaba que Myanmar todavía no respondía a su oferta de ayuda. Y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió a las autoridades birmanas que faciliten la entrada de la asistencia.

Los pobladores se sienten "como esclavos de la Junta"


Entre los ciudadanos de Rangún, que sufren en silencio, se apreciaba una actitud de resignación, pero bajo la superficie hay incertidumbre, descontento y, sobre todo, mucho miedo al régimen.

"Es un mutismo impuesto con las armas, somos como los esclavos de la Junta", denunció un birmano de 37 años, residente en el barrio de Shwe Li, que participó en las multitudinarias manifestaciones antigubernamentales de septiembre pasado.

Tras aplastar las protestas callejeras pacíficas alentadas por los monjes budistas, que recogieron el testimonio de los grupos que denunciaban la subida del precio de los combustibles, el régimen admitió que 15 personas murieron durante aquellas manifestaciones.

Ocho meses después de la campaña de represión, el movimiento Generación 88, formado por veteranos activistas políticos, mantiene que 138 personas fueron asesinadas por las fuerzas de seguridad.

La destrucción causada por el ciclón Nargis llega en un momento nada propicio para la Junta Militar, que desde hace varias semanas atemoriza a los birmanos para que voten en un referendo, convocado para el próximo 10 de mayo, a favor del texto constitucional que propone y que garantiza la permanencia del régimen en el poder.

Autoridades anunciaron a media semana la suspensión del plebiscito en las zonas afectadas, territorio donde habita cerca de la mitad de los 51 millones de birmanos, pero mantienen la convocatoria en el resto del país.

Vecinos del barrio de Rangún que alberga la pagoda de Shwedagon indicaron que desde el mes pasado diversos grupos de hasta 100 personas, entre ellas religiosos, llevan a cabo esporádicas protestas en la zona.

"Aparecen en la zona de repente, en pequeños grupos, y entre ellos siempre hay más de una decena de monjes", explicó un vecino de 73 años que por motivos de seguridad pidió el anonimato.

Las autoridades birmanas mantienen prohibida la entrada de los monjes a Shwedagon desde que el histórico templo se convirtió en imán de las marchas antigubernamentales en septiembre.

También se han producido protestas en el barrio de Tamwe, en el principal bazar de la ciudad, por donde patrullan parejas de los cuerpos de seguridad vestidos de paisanos y que aparentemente por descuido dejan ver el radioteléfono y la pistola que portan en la cintura.

Los birmanos reprochan su pasividad a un Ejército integrado por 400 mil militares.

En el área pobre de Bagon Norte, Khin Hla, una mujer de 75 años declaró: "Mi casa quedó destruida, no tengo adonde ir. No tenemos dinero para arreglar la casa y no tenemos dinero para comprar comida. Estoy enfadada con el Gobierno porque no nos está proporcionando ninguna ayuda".

En la antes frondosa capital birmana, los árboles fueron arrancados de cuajo y acabaron destrozando casas y coches.

Miembros de la Junta se hallan a buen resguardo


El ciclón no ha afectado directamente a los altos jerarcas de la Junta Militar, instalados en la recluida nueva capital administrativa de Naypyidaw, diseñada por arquitectos e ingenieros norcoreanos, con tecnología moderna y a prueba de catástrofes.

Myanmar está gobernada por los generales desde 1962 y no celebra elecciones democráticas desde 1990, cuando el partido oficial fue aplastado por la oposición liderada por la nobel de la paz Aung San Suu Kyi, unos comicios cuyos resultados jamás fueron reconocidos por la Junta Militar. (AFP-EFE-PR)

Continuar>>

Hora GMT: 11/Mayo/2008 - 16:11

Archivado en | Actualidad 

Tags : Especiales Domingo 



Actualizado por

1

hoyenlinea - en Diario HOY - Noticias de Ecuador.

Publicidad