La integración andina a lo sumo pudo concretar débiles procesos de liberación comercial y avaló efímeras alianzas
Por José Valencia
jvalencia@hoy.com.ec
A más de medidas internas para activar sus economías y protegerlas de efectos perniciosos foráneos, los países han planteado específicas iniciativas en el ámbito internacional a fin de responder a la crisis económica mundial. En Latinoamérica, sin embargo, los gobiernos han acudido poco a los mecanismos existentes de integración regional con miras a estructurar respuestas multilaterales.
En la región andina, la integración fue concebida con grandes expectativas. De lo económico-comercial se soñó en avanzar a renglón seguido hacia otros ámbitos de la vida social y política. Los más audaces vaticinaron que un federalismo u otra forma de unión estatal se establecería entre los países andinos al cabo de unos cuantos años. No obstante y pese a varias reingenierías normativas e institucionales, el saldo de logros es limitado. La integración andina a lo sumo pudo concretar débiles procesos de liberación comercial y avaló efímeras alianzas productivas. Ningún país miembro puede exonerarse de toda culpa por lo acaecido.
¿Por qué, si nacieron con pocos años de diferencia, los procesos de integración andino y europeo se hallan hoy en las antípodas en términos de materialización y eficacia? ¿Por qué los europeos, con más distancias históricas y culturales entre sí que los latinoamericanos, acuerdan hoy respuestas comunes frente a la crisis, mientras que los países andinos dejamos "lo regional" para un segundo o tercer plano?
Las carencias andinas se explican por factores objetivos, no simplemente por un déficit de entusiasmo integracionista por parte de los gobiernos y la burocracia de la sede. Aunque no se puede aplicar mecánicamente la experiencia histórica de una región a otra, el modelo europeo puede orientarnos para identificar, por contraste, factores que han detenido una efectiva integración regional andina: (a) La integración europea tuvo el concurso de las más grandes naciones de esa región, que pusieron atrás de la iniciativa su peso político y económico. (b) La ampliación efectiva de los mercados y un sistema de distribución de fondos hacia las economías más pequeñas fueron incentivos de primer orden en Europa. (c) Los Estados europeos contaban con un alto grado de eficiencia administrativa y el sector privado con procesos de gerencia y productivos modernos. (d) Las economías europeas contaban y tienen un elevado índice de intereses comunes dentro de la economía mundial. (e) Los sectores privados más relevantes comprendieron que su interés a largo plazo pasaba por la unificación de sus mercados nacionales. (f) La común concepción de una amenaza externa desde la Unión Soviética propició la concertación de alianzas militares y políticas, alentadas por Washington. (g) Los países europeos han tenido regímenes políticos análogos y estabilidad, fruto de una combinación entre reactivación económica, estado de bienestar, garantías liberales y democracia parlamentaria.
Los factores antes descritos no existieron o fueron muy débiles en los Andes. Su ausencia explica en buena medida la poca solidez de la integración andina. La poca eficacia de los canales de la integración explica el escepticismo de los países de la Comunidad para estructurar por esa vía respuestas conjuntas a la actual crisis económica mundial.
Hora GMT: 05/Febrero/2009 - 05:05
