Barack Obama y Joe Biden juramentan sus cargos en las escalinatas del Capitolio, y ante la mirada atenta de estadounidenses y de millones de ciudadanos del mundo entero. El 61% de los estadounidenses confÃa en su gestión
'Juro solemnemente que ejecutaré fielmente el cargo de presidente de los EEUU, y que pondré toda mi capacidad para preservar, proteger y defender la Constitución de los EEUU". Con estas palabras, y poniendo su mano sobre la misma Biblia que empleó Abraham Lincoln en 1861, Barack Obama asume la dirección de la nación más poderosa del planeta.
Tanto los estadounidenses como los ciudadanos de todas partes del mundo, han centrado sus esperanzas en la administración de quien es desde hoy el 44º presidente, y el primero de raza negra de los EEUU.
Tras ocho años de la administración republicana de George W. Bush, que termina con una desaprobación popular del 66%, solo superada por el ex presidente Richard Nixon en 1974, el demócrata Obama tendrá que afrontar retos internos y externos.
La guerra de Iraq, la creación del centro de detención de Guantánamo en Cuba, una crisis financiera mundial... son solo algunas de las herencias de Bush, que prácticamente fueron la prioridad en la agenda polÃtica de Obama, durante su campaña. Bajo el lema "Yes we can (Sà podemos)", el demócrata dio respuestas: retirar las tropas estadounidenses de territorio iraquà cuanto antes, cerrar Guantánamo y establecer una "diplomacia inteligente", que permita a los EEUU recuperar su papel a escala mundial, y de paso crear un gran frente entre "paÃses amigos" que garantice una salida a la crisis financiera.
Sin embargo, Obama tendrá que solucionar otros temas pendientes que quedaron de lado durante la era Bush. Uno de ellos es la asistencia médica, que ha sido usada por varios candidatos a la Presidencia como un comodÃn de ofrecimientos incumplidos.
En 2003, Bush promovió una ley que incluÃa un programa para medicamentos por prescripción llamado Medicare Part D, el mismo que entró en vigor en 2006, y, aunque prometÃa entregar medicina a los ancianos, fue criticada porque protegÃa las ganancias de los laboratorios de medicamentos, y más aún cuando vetó una ley que proponÃa la expansión del Programa de Seguro Social Estatal Infantil, dejando fuera de este a 4 millones de niños.
Actualmente unos 46 millones de estadounidenses no tienen acceso a los servicio médicos por su costo, lo que equivale al 18% de la población menor a 65 años.
Por otro lado, otro de los retos internos del flamante presidente es reformar el sistema educativo que ha perdido calidad y cobertura. Varios estudios divulgados por la prensa europea señalan que el nivel universitario del estadounidense promedio no podÃa ser igualado con el de un ciudadano de ese continente, incluso con el de un latinoamericano.
Bush, durante sus ocho años de gobierno, cerró varios programas educativos con el fin de ahorrar unos $4100 millones anuales y destinarlos a otras áreas que consideraba más importantes. Además, durante los últimos años el acceso a la universidad se ha restringido, y Obama ha prometido impulsar un sistema de créditos universitarios.
Sin embargo, estas promesas aún no tienen una agenda para su aplicación, pues en este momento Obama está centrado en su paquete de medidas para estimular la economÃa, y sus primeras actividades como presidente son las reuniones con su equipo económico. De hecho la prioridad será rescatar primero a su paÃs, según sus propias palabras. Este escenario será común durante los primeros meses de su mandato. Obama ha bautizado su plan de salvamento como "Plan de Recuperación y Reinversión" y podrÃa tener un costo de más de $800 000 millones.
Un 'brutal' legado económico
Para Alert Brown-Gort, director asociado del Instituto de Estudio Latinos de la Universidad de Notre Dame en Francia, el legado que deja Bush en lo económico "es brutal. Un déficit superior al trillón de dólares".
Mientras que el ex premio nobel de EconomÃa, Joseph Stiglitz, ha manifestado su preocupación al comprobar que la deuda nacional del paÃs es de $10,6 billones, lo que significa algo más del 70% del PIB del paÃs.
Para ejemplificar, Stiglitz destaca que esta deuda equivale a que cada hombre, mujer y niño de los EEUU deben a otro paÃs unos $9 000.
El 61% de los estadounidenses se muestra confiado de la gestión que podrÃa hacer Obama, de 47 años de edad, según un sondeo del Washington Post. (EFE-VET-CRR)
'Menú bipartidista' para Obama y Biden
La ceremonia y el almuerzo de hoy costaron $1,2 millones
WASHINGTON.- Para mantener la tradición estadounidense, tras la toma de posesión de Barack Obama como presidente y de Joe Biden como vicepresidente de los EEUU, el flamante dúo junto a sus invitados más cercanos ingresarán al salón estatuario del Capitolio (un recinto semicircular de dos pisos ) y degustarán un almuerzo especial.Según la prensa estadounidense, el menú será bipartidista, en el se incluyen productos de los estados tradicionalmente demócratas y republicanos, variedad de vinos californianos y recetas de los tiempos de Abraham Lincoln.
El primer plato, favorito de Lincoln, es un cocido de mariscos compuesto con langosta maine, vieiras (molusco de la familia de las ostras), gambas y bacalao.
Como segundo plato se servirá pechuga de pato con salsa de cereza y faisán asado a las hierbas con relleno de arroz salvaje y patata dulce. También habrá vegetales de invierno, que incluirá patatas dulces de Carolina del Sur, espárragos de California y salvia fresca de Ohio para complacer a los más preocupados por la salud. (Internet-VET)
DÃa de servicio en honor a Luther King
Demócrata aseguró que la web de la Casa Blanca será apasionante
WASHINGTON.- Desde hoy Barack Obama asume la Presidencia de la nación más poderosa del mundo, pero ayer se convirtió en el "pintor en jefe" de una casa de acogida de vagabundos, dentro de una jornada dedicada al servicio, en honor a MartÃn Luther King.Acompañado por Martin Luther King III, hijo del asesinado defensor de los derechos de los negros, Obama pintó un dormitorio en la Sasha Bruce House. El demócrata escogió este proyecto para airear el mensaje de unidad con el que ha envuelto su investidura como presidente. Por su parte, el vicepresidente Joe Biden llevó donas a unos 300 voluntarios reunidos en el estadio Robert F. Kennedy. AllÃ, Michelle Obama y Jill, la esposa de Biden, se unieron a la fila de personas que preparaba paquetes con regalos y cartas para los soldados desplegados en el extranjero.
El pasado domingo, los Obama y los Biden tuvieron su último momento de diversión rodeados de estrellas de rock, en un megaconcierto en homenaje a su histórico triunfo electoral, a los pies del Lincoln Memorial. Sin duda, las que más disfrutaron de este evento fueron las niñas Sasha y Malia Obama. (EFE-AFP)
"Obamania" está en todo su esplendor
Desde ayer, la gente se apostó en la calles de Washington
Por César Ricaurte
Enviado especial a Washington
El fin de semana de la investidura terminó con el dÃa de Martin Luther King. Otro dÃa repleto de sÃmbolos para un presidente que quiere convertir cada acción en un sÃmbolo de una nueva era.
Por ejemplo, con la travesÃa del sábado en un viejo tren de 80 años entre Filadelfia y Washington, Obama sigue alimentando los sÃmiles con Abraham Lincoln, de tal forma que hay muchos sectores que piensan que Barack llegará a hacer un segundo Lincoln: un presidente con extraordinaria oratoria, pero más que nada un lÃder capaz de unificar un paÃs y recuperarlo del desastre.
En ese sentido, el factor racial ha pasado a segunda mano. En una rápida encuesta que hice por la calle, preguntando: ¿qué pensaban sobre Obama? Gente de varias razas y condiciones respondió diversas cosas, pero solo uno mencionó el hecho de que estamos frente al primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos.
Y es como una ironÃa: "me imagino que los republicanos deben haber huido de Washington", me dice Lloyd, un funcionario cuarentón, quien al responderme hace un gesto hacia la gente de todas las razas y colores que se pasea bajo el Obelisco.
La gente tiene un optimismo que trasciende la crisis y los males de los últimos años, me explica Patricio, un ecuatoriano que vive desde hace 40 años en los Estados Unidos, y con quien vamos a comer la noche vÃspera de la posesión. Patricio añade: "Nunca he visto un restaurante tan bullicioso en Washington. La gente está feliz. Celebra".
De hecho, el fervor hace que toda la prensa hable de que la fiesta es simplemente histórica. Aunque hay quienes como el articulista de la revista Time, Ramesh Ponnuru, critique esta "Obamania" por adelantado, cuando aún no vemos en acción al nuevo Presidente de los Estados Unidos.
Pero para ser francos eso importa poco. Su sola llegada ya es todo un hito. Por eso, Obama lanzó un mensaje contundente en el DÃa de Martin Luther King: "En América todo es posible".
Si se lee el libro que publicó la prestigiosa editorial Life, sobre la vida de Barack Obama, hay que estar de acuerdo: "The American Journey of Barack Obama from Boyhood to the White House" es un registro minucioso de la vida de un muchacho que tenÃa todo en contra y lo hizo.
Debe ser esa la razón por la cual, en este momento, 21:00, cientos de personas están en vigilia y ya están apostadas en el Mall listos para ser los primeros en acceder al Capitolio o por lo menos ver pasar a Obama en su desfiles por la Pennsylvania Av.
Y hoy es ese dÃa histórico.
Biden: el hombre que superó la tragedia
En 1988 fue acusado de plagiar el discurso de un lÃder laborista
La Constitución de los EEUU establece que el vicepresidente, como primero en la lÃnea de sucesión presidencial, ejercerá la Presidencia de forma definitiva cuando el primer mandatario muera, renuncie, o sea apartado de su cargo por enjuiciamiento. Ocho vicepresidentes han asumido la Presidencia a causa de la muerte del presidente, y uno, Gerald Ford, a causa de su renuncia.Además, el vicepresidente actúa como presidente del Senado, como lo señala el ArtÃculo Primero de la Constitución. Desde 1974, el vicepresidente y su familia residen en el Observatorio Naval de los Estados Unidos en Washington.
Joseph R. Biden es el cuadragésimo séptimo vicepresidente estadounidense. Es un demócrata conocido y apreciado por su experiencia en temas de polÃtica exterior. Biden se casó en 1966 con Neilia Hunter, quien murió junto a su hija menor en un accidente de tránsito, mientras que sus otros dos hijos resultaron con heridas graves. En 1977, ya recuperado de su dolor contrajo matrimonio con Jill Tracy Jacobs y tienen una hija, Ashley. (Internet-CRR)
Michelle prioriza su papel de madre
Hay expectativa por el vestido que lucirá la nueva primera dama
Según la tradición estadounidense, la primera dama tiene oficialmente autoridad sobre temas domésticos de la Casa Blanca, pues no recibe sueldo y no tiene responsabilidad oficial. Sin embargo, el puesto se ha ido transformando y tomando importancia, llegando a su punto más alto con la ex primera dama Hillary Clinton, a quien su marido, Bill, acudÃa para pedir consejos de Estado. Además es la única que se convirtió en senadora, dando un impulso especial a su carrera polÃtica.La llegada de Michelle Obama ha generado nuevas expectativas sobre el papel que tomará en la Casa Blanca. Para algunos ella es una mujer "sencilla, audaz y atractiva". Para otros: "resentida, liberal y elitista".
La mayorÃa de estas descripciones son engañosas y nacen del desconocimiento de la señora Obama. Ella a preferido responder asegurando: "Mi principal función seguirá siendo, con toda honestidad, el de madre, asegurándome de que en esta transición, que será intensa, las niñas (Sasha y Malia), tengan una vida estable, ordenada y que sepan que van a seguir siendo el centro de nuestro universo". (AFP-EFE-Internet-CRR).
Ver especial: Barack Obama, presidente de los EEUU








20/Enero/2009 a las 10:58
¡Que Dios le bendiga igual que a Bush!