Una guerra de película (Tropic Thunder) es una comedia protagonizada, escrita y dirigida por el versátil Ben Stiller
A veces la mejor forma de revelar una realidad es mediante el uso de la parodia, exacerbando cada uno de sus puntos más representativos y caricaturizándolos hasta el extremo. En el caso de Una guerra de película (Tropic Thunder es su nombre original y que le va mucho mejor que el mal asignado en castellano), en Hollywood no queda títere con cabeza.
El filme cuenta la historia de la filmación de la que se autoproclama la madre de todas las películas bélicas, Tropic Thunder, la cual cuenta con un elenco de clichés: Tugg Speedman (interpretado por Ben Stiller), el eterno héroe de acción que ya no genera resultados en taquilla; Jeff Portnoy (Jack Black), el comediante de pésimas películas; y Kirk Lazarus (Robert Downey Jr.), quien lleva la actuación a un nivel superior al vestir la piel de sus personajes.
Ante la posibilidad de que la película se deje de rodar, el director Damien Cockburn (Steve Coogan) decide llevar la verosimilitud un paso adelante: interna al elenco en una zona asiática donde reina una guerrilla a lo Vietcong, para que todo sea "más realista". Entonces, los actores deberán convertirse en soldados verdaderos para salir con vida.
Bajo este pretexto, Ben Stiller, quien además dirige, desnuda a un Hollywood actual, construido con el ego de los actores, productores despiadados que solo buscan un taquillazo, una Academia que solo otorga premios Óscar a los personajes más estereotipados y una industria que da sus últimas patadas por la falta de ideas
y lo mejor de todo es que todo lo cuenta por medio de una carcajada eterna e inteligente.
Entonces, Una guerra de película se compone y exagera de todo lo que ha hecho famoso a Hollywood y su sistema para crear estrellas: explosiones, lugares comunes, idiotas arrogantes, historias inverosímiles
todo en pos de sacar una sonrisa al espectador, cosa que lo logrará con facilidad. (RR)
Hora GMT: 19/Noviembre/2008 - 05:06
