Por Elsa de Mena
edemena@hoy.com.ec
Aunque nadie ha definido con exactitud en qué consiste el socialismo del siglo XXI, sí ha sido posible advertir algunas de sus estrategias políticas, que en conjunto y debido a la repetición sistemática en varios países, se podría decir que constituyen una franquicia. En primer lugar, busca un ícono como referente histórico; es así como se exalta a Bolívar, que, en honor a la verdad, nada tuvo que ver con la concentración del poder, con el culto a la persona, con la abolición de libertades individuales, con la reelección indefinida, que motivan a esta denominación de socialismo. El pensamiento del Libertador estuvo muy lejos de tales posturas.
En el caso del Ecuador, se rescata de su tumba a Eloy Alfaro, aquel liberal insigne que tampoco simpatizaría con los prejuicios de este novísimo socialismo, que rechaza el funcionamiento del mercado, que objeta la participación del sector privado en la gestión de proyectos públicos, que repele la inversión extrajera, que niega las bondades de la iniciativa privada, que declina entender el derecho a la libertad de las personas de elegir y decidir sobre su forma de vida. La psicología de masas no considera la historia, parece que simplemente acepta el símbolo, el ideal fabricado a la medida.
El boato y la teatralidad son otras manifestaciones de la franquicia. Basta recordar el acto que se montó en Montecristi con los restos de Eloy Alfaro, sus descendientes llevando las cenizas, y el héroe elevado a un estatus casi místico, discursos altisonantes con música de fondo evocando las gestas del Viejo Luchador.
En los inicios, el ritual religioso es parte del esquema; las creencias cristianas, que dicen sustentar la actuación de los líderes, subyugan y ponen el toque de credibilidad que la gente espera. Las misas campales y la comunión pública también forman parte del proyecto.
Exaltar el nacionalismo, y la soberanía como un valor máximo, alardes de patriotismo en todos los ámbitos, el cambio como una expectativa deseada, fuerte impacto publicitario; frases recuperadas de los ideólogos de la revolución socialista de principios del siglo XX, entre otras manifestaciones y la operación de una estrategia de continuo enfrentamiento, que incentiva la lucha de clases, encaminada a desacreditar a partidos y líderes políticos, eliminar la oposición y estigmatizar a la gente que tiene posibilidades económicas.
Convocar a una Asamblea Constituyente de plenos poderes es el paso obligado para dar forma a una nueva Constitución, ropaje hecho a la medida, para copar todas las instancias del Estado, que introduce ofertas atractivas como el "buen vivir" sustituyendo al bien común, claramente comprendido en una sociedad que busca la justicia. Fundamental éxito constituye la reelección presidencial y el posterior referéndum para la reelección indefinida.
La Asamblea Constituyente se transforma en "congresillo", para dictar las leyes que darán forma al mandato constitucional, en un maratónico intento de legislar con proyectos preelaborados, que son rápidamente aprobados.
La franquicia exige una política internacional activa. Habrá que seguir documentando los hechos y ver lo que sucede en Honduras, donde Roberto Viciano espera.
Hora GMT: 08/Junio/2009 - 05:09

08/Junio/2009 a las 11:39
Totalmente de acuerdo con su artículo señora Elsa, parecería una broma la famosa carta que Fidel le envió a Chávez que circula por internet, pero la realidad es más bien macabra, porque TODO en lo que supuestamente Fidel Castro le aconseja a Chávez que haga en su país, los satélites del clan socialismo siglo XXl lo siguen al pie de la letra (incluyendo a Ecuador), unos más adelantados que otros pero aplican la misma receta. No le quito razón a muchos correistas en sus quejas del manejo político del pasado, a veces más bien se quedan cortos pero de ahí apostarle el país a que uno SOLO lo arregle me parece inconcebible, pues nadie en el mundo real le apuesta todo a un solo negocio ya que corre el riesgo de quedarse sin nada donde no resulte. Eso de darle un cheque en blanco al actual régimen para que haga y deshaga es muy peligroso aun para los que lo apoyan, púes en regímenes totalitarios la gente se vuelve desechable .Quien no tiene en cuenta a la historia está condenado a repetirla.
08/Junio/2009 a las 20:51
Que gratificante es leer a personas sensatas, que no son improvisadas ni asiduas de todo gobierno; con una carta de presentación acrisolada y evidente ante todos. Gracias, señora Economista de Mena, por sus acertadisimos comentarios del cual rescato uno que me parece muy importante: el inminente referendum para lograr la reelección presidencial indefinida. De ahí que quienes creeen que luego de las elecciones de este 14 de junio tendremos descanso, están totalmente equivocados. Si no es a finales de este año, será a mediados del próximo el referendum para que haya reelección indefinida; y si pierde el Presidente Correa, no hay ningún problema: repartimos más bonos (igualito que en Venezuela), elevamos los subsidios (igualito que en Venezuela), clausuramos uno que otro medio de comunicación (igualito que en Venezuela, y REPETIMOS EL REFERENDUM (igualito que en Venezuela)...y asíiiii... hasta lograr que se consolide el NARCISISMO DE SIGLO 21 (igualito que en Venezuela). Siga adelante Economista, hasta que le manden a callar, aunque sé que usted no lo hará...a menos que a los personeros del Hoy les "conminen" como a los de Ecuavisa. IGUALITO QUE EN VENEZUELA.