El 46% de mujeres afirman haber sufrido agresión sexual
El ingreso a los articulados es caótico desde las 06:00. Las unidades viajan llenas y el conflicto empieza por el acceso a un asiento. Para los estudiantes hay recorrido expreso.
Miércoles, 06:20. En la estación El Recreo del trolebús, en el sur de Quito, la gente hace fila ordenadamente mientras espera por una unidad. Cinco niñas con sus mochilas y uniformes escolares intentan subir a uno de los articulados en la zona de desembarque. "Bájense. Hagan fila como el resto" les dice el conductor. Resignadas, las cinco estudiantes corren al final de una cola interminable.
La unidad se estaciona en el andén. Apenas se abren las tres puertas, el orden que hace pocos minutos existÃa en la fila, desaparece. Para ingresar, todos empujan y gritan. El objetivo es conseguir un asiento. Los que lo logran, acomodan sus cosas en las piernas. La mayorÃa debe viajar de pie. Quienes no logran ingresar, presionan a quienes ya se ubican en las puertas para buscar un espacio. La puerta de la mitad no logra cerrarse, tras varios intentos, cede.
Suena el timbre de partida. La unidad avanza. En la estación La Villa Flora nadie se baja por la segunda puerta. Dos hombres intentan meterse entre la gente y presionan para entrar. "¡Oiga no empuje!" grita indignada una mujer. Finalmente, los dos desisten, no hay espacio.
Entre la masa de gente y el vehÃculo en movimiento, un niño de unos ocho años se abre paso y alcanza a ponerse de pie al lado de un compañero que consiguió asiento. "Oye, casi me rompen la cabeza" le dice, "Tienes que poner los codos para que no te golpeen", le responde el otro.
Los dos pequeños se acomodan en una silla. Uno saca de su mochila una botella que hace algún tiempo llevaba gaseosa y ahora está llena con gelatina lÃquida. El otro colabora con un pan. Ambos comparten la comida y desayunan en el trole.
Cuando terminan de comer, uno se pone de pie y abre la ventana. Atento, observa a las jóvenes que caminan hacia sus colegios, de vez en cuando les silva para coquetearles. "Ve, ya llegamos a la parada" le dice el que está sentado mientras lo zarandea. Los niños recogen sus maletas. Con dificultad se abren paso entre la gente y se bajan en la parada Cumandá, en el sur.
La siguiente parada es en Santo Domingo, centro de Quito. A las 06:40 el articulado sigue lleno. No hay esperanza de que disminuya el flujo de gente para viajar con cierta soltura.
Una joven de unos 22 años mira con molestia a un hombre de unos 50 años. El motivo es la insistencia de este por acercársele más de lo debido. Es que el acoso sexual a mujeres y niñas, en el transporte público, es una de las quejas constantes.
El hombre de 50 años parece ver en la aglomeración de usuarios su oportunidad para aprovecharse de la chica. En un movimiento que, parecerÃa inocente, le acaricia la mano. La mujer lo nota y su molestia se incrementa. Es evidente en su mirada. Como respuesta, la mujer toma su cartera, la levanta a la altura del pecho con la intención de tener un escudo para protegerse. Acto seguido, el articulado frena frente al semáforo en la calle Montúfar.
Para dejar claras las cosas, la mujer aprovecha el momento para aplastar la mano del hombre contra uno de los fierros de la puerta. El tipo retira su mano con un gesto que evidencia el dolor. Ella lo mira desafiante, con la ceja levantada. El hombre solo finge demencia. La mujer se baja en San Blas y sigue su trayecto.
Dos paradas después, en El Ejido, la voz del conductor se escucha por los parlantes. "Estimados usuarios, por favor tengan cuidado con sus pertenencias". La advertencia es clara. Quienes le prestaron atención alzan la cabeza y dan un vistazo de reconocimiento al de al lado. La gente mira con sospecha.
Las mujeres colocan celosamente sus carteras en el pecho y los hombres hacen lo mismo con sus maletas y mochilas. Por si las dudas, varios se cercioran que su billetera esté en el bolsillo.
En el mismo andén, una persona invidente ingresa para pedir dinero. Es la tercera que realiza el mismo ejercicio en lo que va del trayecto. Mientras habla, todos se mantienen indiferentes. Después, en la av. Colón, otro joven que dice tener un tumor cerebral también pide colaboraciones. "Sé de su buen corazón y que Dios los va a recompensar", dice jadeando. Algunas personas le entregan algo de dinero. Cumplido el propósito, el chico de unos 16 años se baja cojeando. A las 07:00, en la estación La Carolina, el flujo de gente disminuye.
Quienes van hasta la Estación La Y, leen, escuchan música o duermen. A las 07:10, el conductor dice: "Es un gusto haberles servido". Las puertas se abren y los usuarios siguen su trayecto. En la estación norte, otra fila interminable de usuarios espera su turno para iniciar el tour. (CG)
Lo que debe conocer...
Los expresos estudiantiles
Con el objetivo de garantizar la movilización segura de los estudiantes de escuelas y colegios de la capital, la Empresa Pública de Pasajeros del Municipio implementó en Trolebús el servicio de recorridos expresos para estos usuarios. Estos recorridos están disponibles en las paradas del Sistema Metrobús Q que está integrado por el Trole, EcovÃa y los corredores Sur Oriental, Sur Occidental y Central Norte. El horario de circulación de los expresos inicia a las 06:00 con intervalos de 10 a 15 minutos. Para esto, en el Trolebús, desde la Terminal La Y, en el norte de Quito, hasta El Recreo, en el sur, las unidades de este sistema realizan los recorridos a las 06:15, 06:25 y 06:40.
Campaña para evitar el acoso
Una encuesta realizada a mujeres en 2011 en el Trolebús, arrojó como resultado que el 44% de mujeres ha sufrido algún tipo de acoso sexual en este medio de transporte. Además, el 46% de ellas afirmaron que hombres se arrimaron con intenciones sexuales. Desde marzo de 2011, el Municipio ejecuta la campaña "Quiero Andar Tranquila: calles sin acoso". El objetivo es combatir el acoso sexual en el transporte público. Si una mujer se siente agredida puede denunciarlo al conductor. Este debe alertar por radio sobre el. Las puertas del vehÃculo se abrirán en una estación en donde sea posible la intervención de la PolicÃa.
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24/Octubre/2012 a las 08:56
Como usuario frecuente del "servicio" publico de transporte, debo señalar que en este pais-mito, las soluciones de transporte(como muchos otros servicios), siempre estan retrasadas e incompletas, por eso cuando una autoridad hace algo bueno(que han obviado sus predecesores), el sistema nace saturado y casi colapsado, eso incide en el tiempo usado para llegar al lugar de trabajo y tramite; algo parecido sucedera con "El Metro" si llega a construirse; inciden las mafias de transportistas que no desean que algo reduzca sus ganancias e influencia politica (por eso el fracaso de Correa al no hacer un ferrocarril electrico a nivel nacional barato); respecto al "acoso", ha sido mediatizado, no es ni mas ni menos que lo "normal", respecto a "cuide sus pertenencias", tengo la sensacion que se han subido banqueros, politicos, y afines, mas peligrosos y dañinos que delincuentes comunes.
24/Octubre/2012 a las 09:42
EL TROLE podria servir hasta que se construya el metro con una medida simple, poner ALGUIEN INTELIGENTE administrarlo
24/Octubre/2012 a las 09:49
El Quito que queremos...............
No se porq es tán difÃcil mejorar el sistema de transporte público, lo mismo pasa en la ecovÃa y en la metrovÃa. Pero parece que nos resignamos a vivir asÃ. Mientras tanto el Sr. Alcalde no hace nada, supongo q espera el metro....
24/Octubre/2012 a las 11:26
Desde épocas inmemoriales, los ecuatorianos somos irrespetuosos de las leyes y normas de toda clase. Solo basta ver a nuestros migrantes en Europa o Estados Unidos, si se atreven a botar basura en la calle o en los transportes, a ver si los morbosos salen bien parados en los metros o troles de los paÃses desarrollados. Esto es cuestión cultural, nadie quiere hacer filas, los ladrones y depredadores sexuales se aprovechan de eso. Y la solución no es cuestión del alcalde de turno, en los transportes de todas las ciudades del paÃs los usuarios sufren de los mismos acosos y robos, este es un mal no solo nacional, vayan al metro de México DF, para que vean repetirse la pelÃcula del Ecuador.
Educar en esos aspectos a casi todo un paÃs, debió ser tarea de todos los gobernantes desde el siglo XIX, pero eso no se hizo, prefirieron tener masas ignorantes y ahora pagamos las consecuencias, gracias a los "Iluminados gobiernos" que nos mal gobernaron.
24/Octubre/2012 a las 16:56
El Trole en la ciudad d Quito al igual que el transporte Publico en el resto del Pais es igual, en todos los medios de transporte publico las muejeres se sienten acosadas y vulnerables ante el acoso de los hombre que lo hacen disimuladamente acercandose exageradamente........
24/Octubre/2012 a las 17:01
La solucion a este tipo de fenomenos sociales es la educacion de la ciudadania para que haga conciencia y respete los demas.