La fiesta de alianza paÃs se dio ayer en Quito en el estadio de Aucas. Carteles, silbatos y sombreros fueron las armas que utilizaron los simpatizantes de este movimiento polÃtico para mostrar su apoyo.
Todos son parte de la convención: levantar las creedenciales que los identifican como militantes de Alianza PaÃs les da el poder para aprobar a los candidatos que se presentan. Cuando se habla de revolución, la multitud enloquece y corea repetidamente el nombre de LenÃn Moreno con la esperanza de convencerlo para que se canditatice para vicepresidente. Todos festejan, gritan a todo pulmón que ya tienen un presidente y que su nombre es Rafael Correa. Un mar de banderas cae sobre las cabezas de los asistentes, no paran de ondearse al ritmo de canciones de la Alianza PaÃs. El gran final se da cuando el binomio de Correa es anunciado; hay tiempo para los abrazos y estrechones de manos en medio de una lluvia de papel con los colores de AP. (AV)
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