Ochenta robos se han cometido con esta droga
La escopolamina es una droga que provoca un estado de inercia y actitud manipulable para realizar actividades como entregar pertenencias, permitir el ingreso de extraños a su hogar y ser víctima de una violación, entre otros delitos. También es conocida como "burundanga" y su uso es frecuente por delincuentes y mujeres, a las que se identifica como "dulces sueños".
"A través de droga, la voluntad de las personas es mermada de una forma considerable. La sustancia puede tener un efecto de entre ocho y 12 horas", dice Francisco Obando Freire, médico y jefe del departamento de Docencia e Investigación del Hospital Abel Gilbert Pontón.
Obando explica que la escopolamina también conocida como burundanga o cacao sabanero, es "una flor como campana, que desprende la mayor cantidad de toxicidad, provocando un efecto muy marcado sobre el organismo a partir de los 3 miligramos. En dosis mayores puede provocar daños graves a las personas".
El Observatorio de Seguridad Ciudadana de Guayaquil da cifras y revela que esta modalidad del delito subió un 6% con relación al 2011. En los 80 casos ocurridos durante este año, las víctimas fueron dormidas y asaltadas. La policía no ha reportado la desarticulación de alguna de estas bandas en los últimos meses.
Los efectos inmediatos de quienes han tenido contacto con la escopolamina son lagunas mentales, enrojecimiento y picazón de los ojos, deshidratación, mareos, fiebre y finalmente los desmayos. El primer resultado se da a los 60 segundos (depende de la dosis). Esto significa que en el momento en que la persona entre en los efectos de la droga ya no recuerda nada, asegura Obando.
Además, el profesional reconoce que en medicina humana la escopolamina se usa como antiparkinsoniano, antiespasmódico y como analgésico local. "También sirve para provocar dilatación de la pupila en los exámenes de fondo de ojo".
Y aclaró que la escopolamina no funciona en todas las personas igual, porque una misma dosis puede producir efectos tóxicos en una persona o ser ineficaz en otras. "A usted puede que le administren la misma cantidad que a mí y no le hace nada, pero a mí me puede tener al borde de la muerte".
La Policía ha informado que esas bandas, operan siempre de la misma manera: Grupos de mujeres que enganchan a sus víctimas en centros de diversión nocturno, le dan de beber la droga y luego los despojan de sus pertenencias. (DKO)
La droga causó otra víctima el fin de semana
La muerte de Ronald Alexis Díaz Veintimilla por escopolamina revive las consecuencias fatales del uso de esa droga. Díaz, junto a uno de sus amigos, Rolando González, acudió el pasado fin de semana a la discoteca "Junior", en el norte de Guayaquil. Según relata la denuncia presentada en la Fiscalía, al salir del centro nocturno fueron dirigidos por el guardia hacia un taxi que esperaba en las afueras del local. Al poco rato y cuando pasaban por una gasolinera, Díaz comenzó a vomitar. Estaban acompañados de dos mujeres, que serían las que drogaron con la sustancia a los dos hombres.
González se despertó en la cama del hospital del IESS, en el sur de Guayaquil. Su amigo murió en el hospital Guayaquil, ubicado en el suburbio.
En lo que va del año, el Observatorio de Seguridad Ciudadana de Guayaquil ha reportado 80 casos de este tipo. El cuerpo de Ronald Díaz Veintimilla fue sepultado ayer en el cementerio Campos de la Paz. Su madre recuerda que la noche del sábado le pidió que no lleve su reloj para que no lo asalten. Era soltero.






