Si pudiera volver a vivir, renovaría eternamente mis votos por la Dolorosa. Era la frase con la que el jesuita Alfonso Acosta reafirmaba su fe. Así lo recordó el padre José Ribas, quien tomó la posta para difundir la veneración a la patrona de los estudiantes del colegio San Gabriel y de gran parte de los habitantes quiteños.
El domingo 20 de abril se conmemorarán 102 años del milagro de La Dolorosa. Aquel viernes de abril de 1906, 35 estudiantes miraron cómo la Virgen abría y cerraba los ojos.
Desde entonces se organizaron varias celebraciones para recordar cada año el milagro. El padre Alfonso, cuando joven, asistía al rosario de la aurora (03:30) y a la procesión desde el San Gabriel hasta la iglesia de La Compañía (centro de la ciudad), afirmó el padre José Ribas.
Acosta también fue el promotor de las grandes obras en honor a la Santa Madre y su milagro. La construcción de la cripta y sobre ella el templo de La Dolorosa son el ejemplo de su empeño, que se cristalizó con la colaboración de amigos y su buena administración de recursos.
Cuando coloqué el parquet en el piso de la iglesia, el padre se arrodilló y midió hasta el último rincón. Revisó que haya hecho un buen trabajo y luego me pagó, aseguró Eduardo Mosquera, ex alumno.
Alfonso Acosta, quien falleció el pasado 10 de abril a los 93 años, fue una fuente de consulta del cuadro del milagro. En las aulas, solía contar a sus estudiantes que un vendedor de reliquias religiosas llegó hasta el viejo colegio San Gabriel (frente al colegio La Providencia), con tres cuadros de la Virgen provenientes de Italia. Uno se quedó allí, otro se llevó al colegio San Felipe de Riobamba y el tercero a la Casa Jesuita de Cotocollao.
Ataba una soga al barco hecho de carrizo para el día de los juegos pirotécnicos. Vestía la camiseta de algún estudiante y cuando las camaretas se encendían, corría por todo el patio arrastrando el barco, mencionó Rubén Castro, maestro. Hace 15 años realizaban la carrera de triciclos.
Bajaban desde el actual hospital Metropolitano hasta la avenida América. El jesuita revisaba todos los coches para que no haya trampas. Ya todo en orden, él también subía a uno de los autos, añadió Castro.
El último año de su vida lo dedicó a buscar contribuciones para edificar la ermita a La Dolorosa, en Cruz Loma.
Con el aporte de $100 mil de la empresa privada, la obra está en marcha. Esperamos terminarla en tres meses, indicó Mosquera, que el domingo asistirá a la procesión de La Dolorosa, pero ya sin el padre Alfonso. (GM)
Programa
Cierre de la novena a la Virgen Dolorosa
Mañana, los fieles católicos se reunirán a las 02:30 en la parroquia La Dolorosa (norte de Quito) para caminar hacia la Iglesia de la Compañía (centro de la ciudad) y participar en el rosario de la aurora.
A las 20:00 se ofrecerá una serenata a la Virgen en el templo parroquial de La Dolorosa, con la participación de varios coros y artistas invitados.
El domingo 20, último día de la novena, saldrá desde la iglesia de la Compañía la caminata del rosario de la aurora a las 04:00.
El mismo lugar será el punto de encuentro a las 10:30 para la procesión por las calles del centro histórico hasta llegar a la iglesia de La Catedral. Allí, el arzobispo de Quito, monseñor Raúl Vela, celebrará la misa de culminación de la novena.
En la capilla del colegio San Gabriel, a las 20:00, los ex alumnos asistirán a una misa privada. Acto con que finaliza la novena en homenaje a la Virgen Dolorosa, patrona de los estudiantes. (GM)
Hora GMT: 18/Abril/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
