"Era obesa. Fui a un control médico y la doctora me dijo que tenía diabetes, pero yo no le creí", comentó Imelda Reinoso (51) desde una cama del área de Endocrinología del hospital Carlos Andrade Marín, de Quito. Hora GMT: 23/Junio/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
A pesar de que el diagnóstico cumplió tres años y que la paciente bajó de peso, reconoce que no ha sido cuidadosa con su salud. "Me quedé sin pastillas pero no me preocupé porque me sentía muy bien", admitió.
Según Carlos Jaramillo, jefe del área, la mujer llegó al borde de la muerte. "Fue internada en terapia intensiva porque no siguió el tratamiento". A su criterio, los pacientes diabéticos necesitan mucha educación.
Gráfico:Los dispositivos para controlar el nivel de insulina en la sangre
"La enfermedad es silenciosa hasta que la persona se descompensa. Hay que informarles sobre el tipo de dieta, la importancia del aseo y las medicinas", detalló el especialista.
Por ello, en el área que dirige, el personal da charlas todas las mañanas a los pacientes. Además, existe una pancarta movible con información sobre la diabetes, tanto para los enfermos como para sus parientes. Allí se puede leer que la diabetes es la incapacidad del páncreas para producir insulina -hormona que permite que la glucosa ingrese a las células para que funcionen- y que los síntomas comunes del mal son el exceso de apetito y de sed.
También hay que estar alerta si la persona orina a cada rato. Los estudios concuerdan en que la diabetes tiene varias clases, pero que principalmente se trata a los tipos 1 y 2.
La primera afecta a la población infantil o juvenil y la segunda, al adulto mayor de 30 ó 40 años, generalmente obeso y que incluye al 90% de los diabéticos. Ese fue el caso de Reinoso, quien desestimó el resultado hasta que fue confirmado por otro médico.
"No creí que necesitaba medicación de por vida", dijo la mujer.
Según Jaramillo, esa reacción es muy común entre los afectados por el mal. "En nuestro medio, hay una tendencia generalizada a desestimar la enfermedad. Es equivocado pensar que solo aquellos que tienen algún familiar con diabetes pueden desarrollarlo", dijo.
Después del alta, la mujer sabe que debe empezar a inyectarse insulina, no abandonar los medicamentos, mantener una dieta sana y hacer ejercicio. Para el galeno, el control, la información y el seguimiento del diabético son vitales, no solo para mejorar su calidad de vida, sino para reducir el porcentaje de gastos en el tratamiento. (PRN)
"El plan alimenticio es muy necesario"
El médico visitó el país para hablar sobre la diabetes
Por Escalante P.
Miguel Escalante Pulido, endocrinólogo mexicano, asegura que la calidad de la nutrición es vital para un diabético. Empero, admite que los hábitos alimenticios son difíciles de cambiar, aunque se gasta más y se come peor.
"Los pacientes dicen que prefieren morirse a dejar lo que les gusta", señaló el doctor, quien también resalta la necesidad de combatir el sedentarismo.
El médico manifestó la necesidad de que el paciente mantenga un adecuado control de su metabolismo. "Existen nuevos compuestos equilibrados para sustituir una comida al día. Son una opción", agregó. El especialista aseguró que los países latinoamericanos tienen un nivel ascendente de casos. "Según la Asociación Latinoamericana de Diabetes, entre 35 y 40 millones de personas en la región padecen la enfermedad".
Según Escalante, en México se promueve un plan denominado "El Plato del Buen Comer" que divide en cuatro partes una ración alimenticia: grasas, carbohidratos, proteínas y verduras, "para que los pacientes dosifiquen la cantidad de comida y no se priven de nada", finalizó el especialista. (PRN)
