Niel Gobierno nilos rebeldes son autónomos en su logística militar y necesitan para la guerra del aprovisionamiento foráneo
José Valencia
jvalencia@hoy.com.ec
Kofi Annan anunció, en una conferencia de prensa, que luego del 31 de agosto no continuará como enviado especial de las Naciones Unidas y la Liga Árabe para Siria. En su artículo "Mi consejo de despedida sobre cómo salvar a Siria", publicado en el Financial Times, hace un balance de sus fallidas gestiones diplomáticas. Su tono es de frustración, tal vez porque adivina que sus palabras tienen pocas posibilidades de ser escuchadas.
Para identificar los componentes de un arreglo negociado, se requiere tener claro los factores que desencadenaron un conflicto y que contribuyen a que persista. El diagnóstico de Annan no trae ninguna sorpresa: las manifestaciones pacíficas que empezaron en marzo de 2011 contra una autocracia de más de 40 años, fueron reprimidas brutalmente por el Gobierno y ello determinó que los desafectos optaran por la vía armada. Varios grupos de opositores empuñaron los fusiles y la resistencia con medios bélicos se extendió entonces por todo el país. Ello impulsó a que el régimen emplee a fondo a las Fuerzas Armadas, lo que ha provocado a su vez más violencia de parte de los rebeldes, con creciente apoyo financiero y militar del exterior. Hoy el país vive una espiral ascendente de duelos bélicos.
La crisis siria se sostiene en gran medida por el apoyo material que brindan países de la región y de fuera de ella al Gobierno y a los grupos opositores. Ni el Régimen ni los rebeldes son autónomos en términos de logística militar y necesitan para continuar la guerra del aprovisionamiento foráneo. Por ello Kofi Annan sostiene que para que las partes en conflicto accedan a terminar la guerra –el primer punto de su prácticamente difunto plan de paz- y se embarquen en una transición negociada, es menester el compromiso político de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Turquía, Arabia Saudita, Qatar, Rusia, Irán y China.
Sin ese compromiso internacional, una solución pacífica no se podrá materializar. Para Annan, Siria vive hoy día una "proxy war", una guerra en que las partes se confrontan gracias a apoyos externos. El secretario general de la ONU Ban Ki-moon concuerda con este enfoque pues, luego de la renuncia de Koffi Annan, ha observado que la violencia en Siria se sostiene porque "actores regionales e internacionales arman a una u otra de las partes".
Curiosamente todos los actores internacionales comparten intereses que apuntarían a mantener una Siria en paz. Un país fraccionado, un foco permanente de desestabilización, un territorio donde proliferen fanatismos de todo orden y un arsenal de armas químicas y biológicas sin suficientes salvaguardias, constituyen riesgos que no interesan nadie. Pero antes que dar pasos positivos hacia un entendimiento, Annan señala que todos los actores internacionales se han embarcado más bien en una "competencia destructiva" por ganar influencia estratégica.
Para romper el punto muerto y salvar a Siria de mayores calamidades se requiere de liderazgos políticos que exijan a las partes concertar un cese del fuego y negociar una transición ordenada. Annan enlista con nombre y apellido de dónde debiera provenir ese liderazgo: de los jefes de gobierno de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, y en particular de los presidentes Putin y Obama.
Autor: José Valencia - jvalencia@hoy.com.ec Ciudad Quito







09/Agosto/2012 a las 10:27
Aunque tenga algo de razon, Kofi(Tio Tom) Annan, carece de credibilidad, no inspira respeto(lo mismo Ban Ki Mon), ser borrego servil de USA y UE, le quita autoridad moral para opinar sobre asuntos de Oriente Medio; mirar a otro lado mientras los judios asesinan Palestinos(ancianos, mujeres y niños) y los despojan de tierras y bienes, eso limpiandose con cien condenas de la asamblea(una, y destruyen Libia); permitir el asalto y genocidio en Irak, etc.; son sus "logros", se va sin pena ni gloria.