Las remesas que envían los ecuatorianos en el exterior han crecido con fuerza. En 2006, después de duplicarse en tres años, llegaron a $2,900 millones. En 2007, sumaron $2,260 millones solo en los tres primeros trimestres y probablemente se acercaron a $3 100 millones para todo el año, cerca de 7% del PIB. Con cerca de 1,5 millones de emigrantes, cada uno habría enviado casi $200 al mes el promedio, las remesas han sido claves para fortalecer la dolarización y compensar las divisas que salen del Ecuador por otros temas.
Por ejemplo, como hay muchas más empresas extranjeras que invierten en el país que lo contrario, cada año salen dólares que corresponden a las utilidades de la inversión extranjera en el país. Sin embargo, la crisis de la economía mundial podría afectarnos, y las remesas son una de las vías posibles.
Los emigrantes ecuatorianos han ido, sobre todo, a trabajar en los EEUU y en España, y ambos enfrentan problemas económicos.
Los Estados Unidos encaran una recesión muy seria, probablemente la peor desde la Gran Depresión de los años 30. El mercado de trabajo está golpeado, con 3 meses consecutivos en que se pierden empleos. Con cerca de 350 000 empleos menos en un año, la construcción es uno de los sectores más impactados por una crisis que se inició por problemas de créditos hipotecarios.
Muchos de los trabajadores que pierden esos puestos de trabajo son emigrantes. Por su parte, España es el país europeo donde la situación económica se empeora más rápido.
El crecimiento llegará a 2-2.5% en 2008 y 2009, el nivel más bajo de los últimos 15 años. La construcción está en crisis, los precios de los bienes raíces decaen y el desempleo podría acercarse a 10% hasta 2009. Los emigrantes ecuatorianos trabajan en el sector agrícola, pero también en el de la construcción. Con todo esto, no sería extraño que los emigrantes empiecen a mandar menos remesas.
Hora GMT: 08/Abril/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Por Simón Cueva, Universidades de las Américas
