Las relaciones diplomáticas en su peor momento por un dragado
El Gobierno uruguayo ha pedido un estudio para determinar si este mal momento en la relación diplomática incidirá en otros asuntos, como el comercial y el energético
La crisis diplomática por el dragado del canal Martín García llevó a que las relaciones entre Argentina y Uruguay estén en su peor momento, al punto de que, por primera vez, aparecen fisuras en el vínculo personal entre los presidentes.
De acuerdo con una nota publicada ayer por el diario El País de Uruguay, el Gobierno uruguayo de José Mujica no tiene dudas de que la presidenta argentina, Cristina Fernández, respalda la agresiva política de su canciller, Héctor Timerman, hacia Uruguay, desplegada durante las últimas semanas.
En el entorno de Mujica, la estrategia es el "silencio institucional hasta que la situación decante", dijo ayer a El País una fuente de la Torre Ejecutiva.
Al Gobierno uruguayo le preocupa que la crisis diplomática termine afectando aún más el relacionamiento personal entre los presidentes, una carta que Mujica se ha encargado de hacer jugar en situaciones anteriores cuando la diplomacia profesional no dio los resultados esperados.
El enfrentamiento entre los cancilleres congeló en los hechos la posibilidad de llevar el canal Martín García de 32 a 34 pies, cuestión que el Gobierno considera prioritaria para el comercio nacional y que ha sufrido reiterados retrasos debido a decisiones de la Cancillería argentina y la delegación de ese país ante la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP).
El Ejecutivo aún no cuenta con información de si este mal momento de la relación diplomática incidirá en otros asuntos, como el comercial y el energético. Aguarda con expectativa que le lleguen estos datos.
Por el momento, José Mujica y su entorno han optado por no hablar en público sobre el tema, en espera de que Fernández marque el camino que quiere seguir.






