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La comida sana también llega a domicilio

Publicado el 28/Julio/2012 | 00:02

La comida sana también llega a domicilio

Pequeños productores ofertan artículos alimenticios en Tumbaco. Materia prima orgánica y comercio justo con las claves

Las noches para Marcela Camacho son arduas. La colombiana de 31 años termina sus actividades como profesora de teatro, acuesta a su hija de 5 años e inicia su otra pasión.

Entonces, la cocina de su casa, ubicada en Tumbaco, al nororiented de Quito, cambia de color. Las ollas pequeñas son reemplazadas por unas de gran dimensión, el juego de cuchillos se coloca en la mesa y decenas de frascos de vidrio copan el espacio.

A las cuatro horas, el olor del pimiento ahumado se mezcla con el del maracuyá, el cilantro y el ají.

La cocinera autodidacta le sacó un filón productivo a los diferentes tipos de picante que la ciudad tiene a disposición, uno de ellos se cultiva en el jardín de su casa.

Tras mezclar dos tipos de fruta con especies y añadir verduras cosechadas sin químicos las preparaciones están listas para envasar y vender. En toda la cadena productiva sus manos son las únicas que cuentan.

"Necesitaba más tiempo con mi hija. La cocina me permite trabajar desde casa con mis propios horarios".

Al inicio, solo hacía tres o cuatro frascos. Año y medio después, sus productos se cotizan fuera de Tumbaco y hace entregas a domicilio.

El 30% de sus clientes viven en Quito."El tráfico es mortal por ello subo solo un día a la semana".

La misma rutina la mantiene María Masurana. Con 59 años, esta argentina que llegó en 2003 vive de la habilidad para para de moldear masas e idear nuevas recetas.

Pizzas, quiches, fideos entre otros, es lo que produce de forma artesanal, por supuesto, con todos los productos orgánicos.

"Si esto metés en el refrigerador te dura seis meses. Las tartas son vegetarianas y no tienen lácteos". El acento la delata inmediatamente.

Sin embargo, sus sabores hace rato que traspasaron las fronteras de Tumbaco donde vive. Una vez a la semana también se da modos para dejar sus productos a domicilio. Y, si hay interés, se convierte en profesora y comparte sus secretos. Sus talleres han llegado a cuatro provincias del país.

"Detrás de los cursos debe haber un proyecto sustentable. De gente que precise vivir de una actividad digna".

¿Se puede vivir de esto?, la pregunta no se hace pero la mujer continúa el diálogo.

"No podés acumular porque no alcanza para eso. No todo en la vida es dinero". Sus ojos verdes se humedecen.

Masurana sabe de lo que habla: fue una víctima del corralito bancario en su país. Además de perder lo material, la retención obligada le quitó la vida a su marido. Fue cuando decidió salir de Argentina y empezar de nuevo.

Su figura es esperada los jueves en una pequeña feria llamada La Elvirita, en el centro de Tumbaco, en homenaje a la dueña de la casa donde estos productos tienen su espacio para la oferta.

Algunos de ellos viajan por diferentes ferias como la del tercer domingo de cada mes en La Carolina o La Floresta.

En La Elvirita, la mayor parte de los productores también se convierte en consumidores. Todos usan productos orgánicos y vigilan que los mecanismos de producción sean amigables con el medio ambiente. El precio justo también es otra variable.

"Es un tema de conciencia. La vida, la naturaleza te devuelve lo que le das". Esa es la filosofía de Paulina Lasso, de 28 años, y de laas decenas de consumidores que acogen la propuesta.

Sumarse no es fácil. Ella ofrece pan de trigo con ajonjolí y linaza. Algunos de los productos los cosecha ella. La particularidad de su pan es que tiene levadura artesanal.

"Si usara industrial, el pan leudaría en una hora. Con estos productos me toma 7 horas, pero vale la pena".

Además de vegetales orgánicos, se pueden adquirir jabones biodegradables y toallas sanitarias de tela. (PRN)

Los precios

Las salsas de ají tienen cuatro presentaciones que combinan frutas como el mango y el maracuyá. También se ofrece mostaza artesanal, antipasto, pesto y pimientos ahumados. Los precios varían entre $3 y $6.

Las tartas de Masurana son de vetales. al igual que las pizzas. Solo necesitan pasar por el horno (no microondas) durante 15 minutos. También ofrece una salsa de tomate orgánica para mezclar son sus fideos elaborados a mano. Los costos varían entre $2,20 y $3.

además de elaborar el pan, Paulina Lasso es una de las impulsadoras de la elaboración de toallas sanitarias de tela. Hay varios presentaciones entre $14 y $17. Más información en la dirección de internet circuitosagroecológicos.com.




 

Ciudad Quito

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