Beijing suspendió sus intercambios militares con Washington después de que este cerrara un contrato de venta de armas con Taiwán
BEIJING. Ayer, la China condenó con firmeza el encuentro que el presidente estadounidense Barack Obama mantuvo el jueves pasado con el Dalai Lama en la Casa Blanca. Y convocó al embajador estadounidense en Beijing, Jon Huntsman, para presentarle su queja formal.
Huntsman replicó al decir que "es el momento de avanzar y cooperar de manera favorable para nuestros dos países, la región y el mundo".
El Gobierno chino manifestó incluso antes de esta cita que la misma perjudica gravemente las relaciones sino-estadounidenses y que es una seria injerencia en los asuntos internos chinos.
El portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Ma Zhaoxu, dijo que la reunión violó burdamente las normas básicas de las relaciones internacionales y el compromiso de los EEUU de respetar la soberanía china.
La Casa Blanca organizó meticulosamente la reunión de modo que fuera lo más discreta posible. El Dalai Lama, líder budista de los tibetanos, fue invitado a una habitación privada, en lugar del Despacho Oval, y las cámaras no pudieron entrar.
Sin embargo, el líder religioso salió luego a conversar con los reporteros, diciéndose muy feliz por los resultados de su cita.
La Casa Blanca publicó una fotografía de los dos hombres premiados con el Nobel de la Paz, y un comunicado en el que apoyaba los objetivos del Dalai Lama. "El presidente declaró su firme respaldo a la preservación de la excepcional identidad religiosa, cultural y lingüística del Tíbet y a la protección de los derechos humanos para los tibetanos en la República Popular China", dijo su portavoz Robert Gibbs.
Beijing acusa al Dalai Lama de conspirar en favor del separatismo. Pero el líder espiritual lo niega y asegura abogar por una amplia autonomía cultural bajo soberanía china. Además, Beijing se opone sistemáticamente a que el líder budista en el exilio sea recibido por dirigentes extranjeros.
La Cancillería china pidió que Washington tome medidas rápidas para eliminar el impacto pernicioso de la reunión, aunque no reveló ninguna medida de represalia.
Algunos analistas estadounidenses consideran que las protestas chinas están más bien dirigidas a su propia opinión pública, ya que al gigante asiático no le interesa poner en riesgo su colaboración con la primera economía mundial. (AFP)
Datos conexos
La China y los EEUU son los segundos mayores socios económicos entre sí. El comercio bilateral aumentó más de 13 veces para llegar a $333 700 millones de 1979 a 2008. En 2009 las exportaciones de los EEUU a la China llegaron a los $77 400 millones.
Las relaciones políticas entre los dos estados se reestablecieron formalmente en 1979, luego de décadas de separación.
Los dos países tienen un frecuente intercambio de personal, una tercera parte de los estudiantes chinos en el extranjero se encuentran en los EEUU y 12 mil estudiantes estadounidenses llegaron a la China en 2008.
Hora GMT: 20/Febrero/2010 - 05:07
