A un año de que entró en funcionamiento la Central Hidroeléctrica San Francisco, la planta está paralizada debido a los graves daños producidos por los sedimentos que contiene el agua del río Pastaza que afectaron a las unidades de la central.
A este problema se sumaron los daños de material piroclástico producto del proceso eruptivo del volcán Tungurahua.
Las autoridades mantienen hermetismo en torno a la posible afectación a la infraestructura de esa instalación.
Sin embargo, fuentes oficiales del sector, que pidieron la reserva, confirmaron que la planta entró en mantenimiento mayor desde el 6 de julio pasado.
Según la misma fuente, existen daños severos en las unidades de la planta. Este momento los técnicos efectúan una verificación de la infraestructura.
La planta hidroeléctrica generaba 230 megavatios, es decir, un 12% de la demanda total de energía del país. Hasta el momento no existen cortes de energía gracias a que la Central Paute trabaja al máximo de su capacidad.
Hora GMT: 12/Julio/2008 - 05:00 Fuente: Diario EL COMERCIO Ciudad Quito
