César Ricaurte
cricaurte@hoy.com.ec
Cualquier análisis que se intente hacer en el Ecuador sobre el estado de la TV no puede obviar un contexto polÃtico y social que está marcado por la polarización y la construcción de un poderoso aparato estatal de propaganda que sirve como herramienta para profundizar la confrontación polÃtica. En ese contexto, debemos asistir a un fenómeno que tiene la forma de una moneda con una cara que es el declive de la TV privada. Y una cruz que es la construcción de la hegemonÃa comunicacional estatal a través de la pantalla televisiva.
Esta historia comienza en septiembre del 2008, cuando el Gobierno incauta los canales del Grupo IsaÃas. Entre las empresas propiedad del Grupo IsaÃas estaban por lo menos 10 medios de comunicación: revistas, radios, canales de cable, canales temáticos en UHF y dos de las mayores canales privados del paÃs, GamaTV y TC Televisión. Apenas incautados los medios, los nuevos administradores hicieron el anunció formal de que estos volverÃan al sector privado, en un plazo máximo de seis meses. La realidad ha sido muy distinta. Cuatro años después, las televisoras "privadas" incautadas se han convertido en la punta de lanza del extenso aparato de propaganda construido por la autodenominada "revolución ciudadana", mientras sus administradores excusan la irregular situación legal de estos medios en un "no hay compradores interesados".
Lo cierto es que la existencia de medios incautados, empresas privadas bajo administración del Estado, trastoca cualquier noción ortodoxa bajo el cual se quiera analizar el sistema de medios en el Ecuador actual. Los medios incautados no son públicos, tampoco del todo privados. Están en un limbo, muy cómodo, por otra parte. Al no ser del todo públicos, los administradores no se sienten obligados a rendir cuentas de su gestión y pueden meterse con todo entusiasmo a seguir las lógicas del mercado para pelear por las audiencias mayoritarias. Al no ser del todo privados, no tienen ningún pudor en ser herramientas informativas con claros sesgos y alineamientos con el Régimen de turno.
GamaTV ha entrado ha competir para emitir las principales narconovelas y hace una fuerte apuesta en su programación a los reality y concursos de baile y canto.
TC Televisión, en cambio disputa los primeros lugares de sintonÃa en informativos, con una fórmula de crónica roja, sensiblerÃa y alineamiento con el proyecto gubernamental. Añádase, una buena dosis de comedia y telenovelas y se tiene un canal que compite los dos o tres primeros puestos de audiencia en el paÃs. Pero, hay otro factor muy importante: el fútbol. A diferencia de Argentina, donde el kirchnerista "nacionalizó" las transmisiones futbolÃsticas con el plan Fútbol para todos, en Ecuador el Gobierno controla el fútbol, sin costos polÃticos, adicionales. Para eso tiene a los canales incautados que compran los "derechos" y luego hacen buenos negocios vendiendo espacios al propio Gobierno para que los pueble de publicidad oficial.
Asà las cosas, está claro que los medios incautados son vitales en la consolidación del aparato de propaganda gubernamental y es muy poco probable que finalmente se concrete su venta. No hay voluntad para eso.
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Autor: César Ricaurte - Ciudad Quito








08/Noviembre/2012 a las 13:57
Esto no hay que olvidar, cuando correa incauto los todos los medios de comunicacion a los Isaias dijo que los venderia para recuperar el dinero que estafaron los banqueros y devolver a los ecuatorianos y nada de eso ha pasado.
correa lo que ha hecho es apoderarse de estos medios en los cuales tiene a periodistas con sueldos de 8mil mensuales y solo hacen y dicen lo que le interesa a correa.