¿Quién es? Autor de la novela El origen de la tristeza y del libro de cuentos Cuando lo peor haya pasado, que obtuvo el Primer Premio del Fondo Nacional de las Artes (2003) y el Primer Premio en el concurso Casa de las
Américas de Cuba (2004).
Pablo Ramos dictó el taller de escritura narrativa durante dos días en Quito. En un diálogo con hoy expuso algunas de las técnicas que considera al escribir un técnico.
¿Cuáles son las herramientas básicas para escribir un cuento?
Un papel y una pluma. Para escribir un cuento yo no voy a dar ninguna herramienta; este taller va a apuntar a trabajar desde el segundo borrador de una narración hasta el escrito definitivo. Un cuento debe ser una historia contada de una manera única posible, hay que llegar a esa manera única.
¿A partir de qué imágenes o conceptos se crea un personaje dentro de un relato?
Al revés, yo creo que el relato se crea a partir de un personaje y eso se convierte en el elemento central del cuento. A patir del personaje se construye un personaje ficcional, pues así se construyó el mundo, pues es el hombre (el actor) quien transformó profundamente la naturaleza, de acuerdo a sus vivencias y necesidades, lo mismo se aplica en un cuento. Un personaje arma su mundo ficcional.
¿Cómo selecciona usted sus personajes?
Mis personajes surgen de acuerdo a las situaciones que atravieso. Son una necesidad. Por ejemplo, esta es la primer vez que vengo a Quito; al llegar al aeropuerto perdí mi celular, la memoria en la que tenía guardada la
información para el taller todo estuvo muy mal; en ese momento me sentí perdido, no tenía a quien llamar, de pronto apereció una mujer que percibió que algo me pasaba y me ayudó con la mejor predisposición.
Personas como ella se convierten en mis personajes, al que yo le llamaría el "ángel del aeropuerto". La vida me trae los personajes constantemente, es esa gente que me llega al corazón. Por eso mis personajes poseen esa hondura emotiva que tiene la gente de verdad. En ese momento viene la arquitectura de la mentira, para decir una verdad mucho más profunda.
¿La arquitectura de la mentira, por qué ese nombre?
Para escribir un cuento hay que mentir. Esa mentira sigue las mismas leyes de la arquitectura. Por ejemplo, el estilo de una narración es el lenguaje, es el techo y no se puede construir un techo si no hay cimientos sólidos. Ese cimiento se hace al principio, es decir el personaje. Luego se levantan las paredes (el ámbito donde se desarrolla la historia).
¿Existe algún requisito para mantener un buen diálogo en un relato?
Muchísismos requisitos. Uno de ellos es cumplir con la teoría del iceberg de Hemingway, ese 20% que flota del iceberg, está sostenido por el 80% que está sumergido; esto revela que lo que no está dicho en un diálogo, es lo más importante. En un diálogo debe haber dos monólogos, cada personaje solo deja ver un cachito de todo lo que quiere decir.
¿Cómo saber si un cuento está bien o mal escrito?
Lo importante es si a uno como lector le llega el cuento. No importa si está mal escrito, si a uno le llega, o si está majestuosamente escrito y no dice nada. El lenguaje es muy importante, en literatura el orden de los factores altera totalmente el producto, cambia su impacto. La profundidad del planteamiento de un conflicto convierte a un tema en interesante. La calidad, el estilo y la capacidad de comunicar con una frase convierte a un escritor regular en un gran escritor. Es preciso siempre tener a un lector en un lugar claro, cómodo, tener un universo consecuente. Un gran escritor es quien crea un clima y transporta al lector a un mundo que va más allá de las palabras.
¿Cómo debe ser esa relación entre el autor de un cuento y el lector?
Hay un pacto ético y profundo entre el autor y el lector. El escritor nunca debe dirigirse al lector de manera directa sino solo a través de la persona narrativa que elige. Un lector debe ser un espía, deb
Hora GMT: 13/Junio/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
