|    Pico y placa Quito:  9-0    |  

Juventud como carne de cañón

Publicado el 23/Agosto/2008 | 00:00

Confieso que cuando fui estudiante de colegio, el Che Guevara era uno de mis ídolos. Tenía 15 años. En ese momento, pertenecer a los movimientos revolucionarios y vencer en las elecciones del Consejo Estudiantil a los "aniñados" del colegio, era un asunto de honor y cómo no, de demagogia. Recuerdo que sin ser candidato –era jefe de campaña, una especie de Vinicio Alvarado, pero con algo de carisma- me pegué el discurso más populachero del que tengo memoria. A mi favor, debo decir que siempre actué de buena fe y pensando ingenuamente que lo que proponía era factible. En mi contra, añado que dicho discurso, mi pinta de incipiente guerrillero –con la boina roja incluida- y unas cuantas grescas, ayudaron para que mi movimiento revolucionario gane las elecciones. Y las cosas en mi colegio, gobernados ya por los rebeldes, siguieron exactamente iguales.

El recuerdo me viene ahora que veo que se armó tremenda bronca en la Universidad Católica de Guayaquil entre estudiantes peleando entre sí y contando con las siempre oportunas patadas y gases lanzados por la policía. En medio de todo esto, observo la precipitada salida de un ex brillante alumno, hoy presidente de la República por esas cosas de la vida, que no fue despedido con honores.

Al principio celebré, que por fin, los estudiantes participen –puñetes de por medio, la juventud es fogosa- en la coyuntura política que envuelve al país. Era necesario que los jóvenes salgan frontalmente a decir lo que piensan. Era justo que los jóvenes reaccionen a las provocaciones del poder. Era inminente que aquello derive en choques, normales hasta cierto punto.

Horas después, sin embargo, compruebo por diversas vías, que lo ocurrido no fue una gresca espontánea, de aquellas nacidas al fragor de discusiones repletas de posiciones equivocadas, inmaduras ciento por ciento algunas, pero puras y libres. Libres de la influencia sucia de políticos mañosos que ven a los estudiantes como carne de cañón cuando necesitan que las crisis políticas se tiñan de sangre. Estudiantes que son halagados cuando los invitan a sentarse adelante en sesiones solemnes a las que un tiempo atrás, ni siquiera los dejaban ingresar; son los mismos estudiantes excluidos y apaleados, cuando transgreden un sistema injusto o se rebelan ante un abusivo.

Ahora pretenden que los estudiantes salten al ruedo –siguiendo el guión venezolano- y se conviertan en los protagonistas de una pugna en la que nunca les dieron ni siquiera papeles secundarios. Muchos de ellos lo hacen gustosos. No me sorprende que los jóvenes Issa, Moeller y Febres Cordero sigan el rumbo político que marcaron sus ancestros. Es lo normal.

Pero me gustaría saber la posición de los estudiantes de la Católica que llegan en la Metrovía, que se esfuerzan por pagar la pensión o ganarse una beca y aspiran a desheredar su pobreza, en buena lid, demostrando que se prepararon para ganarse el respeto en sus vidas.

Que hablen los jóvenes. Que también griten. Que hablen los de la Estatal, los de la UEES, los de la Laica, los de la Espol. Pero que después de gritar, expongan sus argumentos y criterios. Propios. Frescos. Renovadores. Se los agradecemos de antemano.

Hora GMT: 23/Agosto/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Por Marlon Puertas

Archivado en | Opinión 

Tags :



Actualizado por

1

hoyenlinea - en Diario HOY - Noticias de Ecuador.

Comentarios

Recuerda que son opiniones de los usuarios y no de www.hoy.com.ec. HOY se reserva el derecho a eliminar las expresiones ofensivas, injuriantes o no acordes a la temática tratada.
  1. 1 Laura Pazmiño desde - Quito

    muy buenos tus concejos y forma de pensar ls tuya te felicito pero te contare lo que me sucede esque quiero saber que es lo que debo decir frente a un colegio entero para lograr que mi especialidad gane las elecciones estudiantiles como enfrentar a nuestros contrincantes y hacer quedar en alto nuestra especialidad frente a todos y taparles la boca a los otros

Publicidad