Análisis de HOY
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Analistas, banqueros y observadores coinciden en que las declaraciones del ministro coordinador de la Política Económica, Diego Borja, son inapropiadas. .
El domingo último, Borja declaró que "el Gobierno ha pensado retirar los fondos que el Estado tiene depositados en la banca, porque no están cumpliendo con la función social para los que han sido destinados", es decir, que la banca no ha flexibilizado el otorgamiento de préstamos, principalmente las líneas de crédito para los segmentos de consumo y vivienda.
Apenas semanas atrás, luego de una extensa reunión en Carondelet, los banqueros estaban contentos y, parecía, que se habían puesto de acuerdo con el Gobierno, sobre todo porque, en época de crisis como la que vive el país, no hay lugar para caminar por senderos distintos si se quiere hacer frente común en bien de la sociedad. Pero las declaraciones de Borja suenan mal, y dejan entrever una tendencia oficialista por la confrontación y la discrepancia, incluso con aquellos con quienes vienen de hacer supuestos acuerdos.
Abaratar y mejorar las condiciones de los créditos no dependen de un acto de unilateral voluntad solo de los banqueros, sino de las condiciones de la economía que genera el propio Gobierno. Uno de los banqueros que primero reaccionó, el presidente de la Asociación de Bancos Privados, Fernando Pozo, sostuvo que en lo dicho por el ministro Borja no hay nada nuevo para el sector, "ya que el Gobierno está retirando los recursos de las instituciones públicas desde diciembre del año pasado". En ese período, los desembolsos ascenderían a un monto superior a los $100 millones. Mientras tanto, ex colaboradores del Gobierno de Correa como el ex ministro Fausto Ortiz comentaban ayer, en este Diario, que las declaraciones del ministro son un error puesto que provocaría nerviosismo en los cuentahorristas. Jaime Carrera, del Observatorio de la Política Fiscal, mientras tanto, dijo que esos mensajes son inadecuados (...) ya que crean mayor incertidumbre en los cuentahorristas y que, si en efecto se retiraran las cuentas del Estado, retiraría la liquidez del sistema financiero. Todo esto resulta insólito. Una sola imprudente declaración, cargada de arrogancia, ha generado no solo opiniones críticas de gente con experiencia en el sistema financiero, sino provocado resquemores en un país que debe apostar por la concordia para encarar los desafíos y las amenazas de una crisis en ciernes. En lugar de jugar con fuego, el ministro Borja debería reanudar los diálogos con el sector financiero, mientras los banqueros deberían hacer todo el esfuerzo por atender con créditos a la gente. Aquí se trata de concordar, no discrepar.
Hora GMT: 06/Mayo/2009 - 05:11

06/Mayo/2009 a las 09:31
Me pregunto yo, si el presidente fuera otro, digamos Gutierrez o Bucaram o Mahuad, le toleraríamos a su gobierno tanta barbariada y disparate?. Pero como es la "revolución" aguantamos todo...
06/Mayo/2009 a las 12:09
Desde que asumio el poder el Dr. Correa le dije:Cuidado con los alacranes lo terminaran picando,ahi lo tienen al ministro Borja como dice Chavez un CAIMAN del mismo pozo.Con sus declaraciones no hace otra cosa que conspirar en publico en contra del Presidente y su REVOLUCION,la sentencia de CARLOS MARX se pone en vigencia:los oligarcas terminan siempre destruyendose unos a otros,por sus mesquinos intereses.De la obra EL CAPITAL.
06/Mayo/2009 a las 13:17
Caramba, no pongan a mi amigo Diego BORJA así... está en el sentido correcto...