WASHINGTON. La jueza Sonia Sotomayor, aspirante a ocupar la vacante en el Tribunal Supremo de los EEUU, afirmó ayer, durante su segundo día de audiencia de confirmación en el Senado, que hay que tener "una mente abierta para ser magistrado".
Sotomayor señaló que su origen hispano no será un impedimento para que sus decisiones sean imparciales. La jueza, de padres puetorriqueños, quien de ser confirmada se convertiría en la primera latina en formar parte de la corte más fuerte del mundo, nació en el humilde vecindario del Bronx, en Nueva York.
Sufrió de diabetes juvenil y empezó a recibir insulina desde los 8 años. Un año después, falleció su padre y, desde entonces, fue criada por su madre, una enfermera de una clínica para adictos a las drogas. A sus 10 años, se dio cuenta de que quería ser jueza.
En 1991, Sonia fue nominada por George W. Bush para ser miembro de la corte del distrito de Nueva York, convirtiéndose en la mujer más joven en ocupar este cargo. Ahora, es propuesta por el presidente Barack Obama para tomar uno de los puestos más altos de la nación. (CTJ)
Hora GMT: 15/Julio/2009 - 05:01
