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Jóvenes, presa fácil de la droga

Publicado el 28/Febrero/2010 | 00:08

¿Qué hacer ante un caso de consumo de drogas en el hogar? Expertos hacen recomendaciones

¿Cómo reconocer si mi hijo consume algún tipo de droga? ¿Qué síntomas delatan un posible caso en el hogar? Estas preguntas se plantean a diario los padres en todo el mundo.

En este sentido, instituciones públicas y privadas han desarrollado una serie de estudios e informes acerca de esta alarmante realidad.

En el Ecuador, el Consejo Nacional de Control de Sustancias, Estupefacientes y Psicotrópicas (Consep) presentó, hace poco, un estudio que revela que el contacto de jóvenes con drogas ocurre cada vez a menor edad.

La investigación destapó una realidad preocupante, ya que situó el promedio de edad en los jóvenes que tienen su primer contacto con estas sustancias a los 12 años.

Ricardo Loor, director de Prevención del Consep, resaltó la necesidad de aumentar mecanismos de información y orientación en el sector educativo.

"La prevención debe ser sistemática, diaria y realizada por los propios educadores de forma prioritaria, aunque no exclusiva, ya que se debe trabajar con los jóvenes y la familia", comentó.

Sin embargo, para algunos especialistas lo realmente importante es impedir desde tempranas edades el consumo de drogas.

"¿Qué tengo que hacer para prevenir que mi hijo consuma drogas en el futuro?", es la pregunta que el psicólogo clínico Bernardo Ruiz, recomendó formularse a los padres de familia.

Para el especialista, evitar el consumo de drogas es una enseñanza básica que hay que iniciarla desde que el niño es pequeño.

"Así como se les enseña a no meter los dedos en los enchufes de la luz, a no beber el líquido lavavajillas o a cruzar bien la calle, hay que hacerles comprender que el consumo de drogas, sean legales o ilegales, compromete la libertad del individuo", dijo.

Las drogas legales. Ruiz expresó que la familia es la base donde tienen que sentarse los principios de la prevención, y que ésta empieza con el uso de las drogas legales.

"Explicar que fumar priva de la libertad, que el consumo moderado de alcohol es beneficioso, pero que las borracheras son una conducta de riesgo, es el primer paso para conseguir que el adolescente no llegue al consumo de drogas".

Sin embargo, Ruiz aclaró que es en ese punto donde se falla "prácticamente en todos los hogares".

Para el experto, que el alcohol esté unido a la diversión, y las borracheras, mientras no se tornen en violentas, se consideran algo positivo y gracioso, es, hasta cierto punto, normal en nuestra sociedad.

Por eso, explicó que "determinar si un adolescente se droga no es difícil. Basta con hacerle un análisis de orina o sangre. "Lo realmente difícil es lograr que los mensajes de prevención calen, mientras se es tolerante con ciertas conductas".

Ruiz consideró que para un niño que desde pequeño relaciona la diversión con el consumo de alcohol, es muy difícil discernir, y cuando llega a la adolescencia, no puede pensar en formas de diversión sin alcohol o cualquier otra sustancia.

Cuando el problema crece. Roberto Gutiérrez, experto en adicciones, manifestó que el consumo de medicamentos es otro factor que origina el consumo de drogas en los jóvenes. "Muchas veces, desde la misma familia, se transmite la idea de que tomar una pastilla ayuda a salir de malos momentos emocionales".

Gutiérrez comentó que en muchos hogares es "casi una costumbre recurrir a un fármaco que alivie el menor síntoma de ansiedad, nerviosismo o falta de sueño y que, cuando se recurre a determinado medicamento, uno se siente mucho mejor".

En su opinión, este recurso "fija la idea de que se pueden superar estados de ánimo negativos solo con una píldora, y que no hay ninguna necesidad de pasarlo mal".

Otro aspecto que, según el experto, no es bien entendido, es la correcta utilización del dinero. "El consumo de drogas requiere dinero, que por lo general lo proveen los padres. Hay que educar a los hijos en su manejo y supervisar en qué lo gastan".

En los casos confirmados, donde existen jóvenes que ya han caído en hábitos de consumo de drogas, legales o ilegales, como la marihuana, la cocaína, o píldoras y tabletas alucinógenas, existen síntomas claramente establecidos, que deben ser conocidos por todos los padres en su hogar.

"Si el joven tiende a permanecer por mucho tiempo en el baño, o a dormir en horas no habituales, es muy probable que esté consumiendo alguna droga", señaló.

A estos síntomas se suman otras señales como pasividad, poco interés en hablar con la familia, pérdida de interés por aficiones deportivas o culturales, una mirada rara, ojos brillantes, entre otros.

El experto resaltó la importancia de acudir a un especialista ante situaciones como esta en la familia. (MB)

Señales de alerta


Cambio de amistades. Los jóvenes dejan a sus amigos por otros que ya consumen algún tipo de droga.

Síndrome motivacional. El joven no encuentra motivación y comienza a aislarse de su grupo familiar.

Cambio de costumbres. Los jóvenes adquieren nuevos hábitos, por sus nuevos amigos y actividades

Descuido personal. Los jóvenes descuidan su vestimenta y no cuidan su aseo personal

Salidas permanentes del hogar. Inician con salidas misteriosas y a horas que antes no eran comunes.

Desaparición de objetos. Es común que comiencen a desaparecer objetos, al inicio ni siquiera de tanto valor.

Ausencia escolar. Los jóvenes tienen reiteradas ausencias a su centro de estudios.

Alteraciones en el apetito.
Alerta: comer mucho puede ser resultado del consumo de marihuana.

Hora GMT: 28/Febrero/2010 - 05:08

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Comentarios

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  1. 1 Julio desde - Quito

    En el tema de las drogas legales, hay que establecer claramente quienes son los "culpables" de su uso. En primer lugar las empresas farmaceuticas que las fabrican, en segundo lugar el estado que no limita suficientemente su uso (solo se tiene un control de las recetas pero no de los "pacientes" y de los médicos que las recetan a los cuales se les debe controlar muy estrictamente). Precisamente, algunos médicos que recetan muy liberalmente estas medicinas son los principales culpables. Los pacientes que piden las drogas, generalmente, no tienen idea del siniestro mundo al que están entrando. En efecto, algunas como las pastillas para dormir pueden causar adicción con la primera dosis.

    Despues el adicto es considerado "paciente" y se considera abuso si usa una dosis más alta, pero como estas drogas producen acostumbramiento, muchos "pacientes" se ven forzados a usar una dosis cada vez más alta, recurren a varios médicos y pueden terminar como Michael Jackson, pero no salen en las noticias porque no son relevante para los medios.

    Por otro lado, hay que tomar en cuenta los cientos de efectos secundarios que producen entre ellos alucinaciones, sicosis, comportamientos dormidos, violencia, suicidios, daños a los órganos, entre otros al sistema nervioso, a los ojos, a los órganos genitales, etc. y algunos de estos efectos permanecen aun cuando se haya dejado la droga.

    Por tanto, como en el caso del cigarrillo, que es igual altamente adictivo, el último o menos culpable es el usuario.

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