CAMINO AL REFERENDO
El grupo de estudiantes guayaquileños fue recibido en Quito por miembros de las agrupaciones juveniles que promueven el No
Un grupo de al menos ocho estudiantes guayaquileños de la Universidad Católica de Guayaquil que estuvieron involucrados en los enfrentamientos del 16 de agosto llegaron ayer a Quito para plantear una petición en la oficina de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Según Carlos Manosalvas, abogado de los estudiantes y tesorero único de campaña de la Agrupación Ciudadana por la Democracia, lo que se entregó fue un petitorio para que la relatora especial de la libertad de expresión de la OEA venga, investigue y, además de eso, confirme la existencia de la vulneración de los derechos humanos de la que han sido víctimas los jóvenes estudiantes. Sin embargo, reconoció que ahora ese pedido está en manos del Ejecutivo. El Gobierno tiene que dar autorización para concretar la visita, explicó.
Los estudiantes de la Católica fueron recibidos en Quito por coidearios de movimientos juveniles de la capital que también apoyan el No. Por eso, cuando arribaron a la oficina de la OEA, al norte de Quito, ya se encontraban ahí delegados del movimiento Jóvenes y Punto, las Mujeres Majaderas y del movimiento Todos por la Patria, todos ellos con banderas por el No y camisetas blancas. También estuvieron presentes miembros del movimiento PARE, que llegaron con un grupo de militantes con las banderas del No, que utiliza también la Unión Demócrata Cristiana, el partido al que son afines.
Luego de presentado el petitorio, todos los estudiantes se trasladaron al parque El Arbolito, donde soltaron palomas como un acto simbólico por la paz. Alejandra Cevallos, del grupo Mujeres Majaderas, aseguró que el acto fue dedicado al presidente Rafael Correa.
Por su parte, el estudiante guayaquileño César Coronel insistió en que desde el Gobierno se busca dividir a los estudiantes y, por ello, como contraparte, los jóvenes de Quito y Guayaquil decidieron unirse.
Además, aseguró que tanto él como algunos de sus compañeros han sido víctimas de amenazas tras los enfrentamientos del 16 de agosto en la Universidad Católica de Guayaquil. El sábado recibí un mensaje de voz insultándome a mí y a mi familia, dijo. No obstante, perdió el registro del mensaje y aseguró que ni en Movistar le pudieron ayudar a recuperarlo. Me dijeron que necesitaba orden de un fiscal. (AIV)
Hora GMT: 03/Septiembre/2008 - 00:23
