Estudiantes universitarios enfocan sus tareas al mercado laboral. producen desde café orgánico hasta aceite de girasol
Las mochilas desplazan a los portafolios
Los nuevos microempresarios son jóvenes estudiantes de entre 23 y 25 años que aún no terminan la universidad
Las tareas universitarias de Marco Reyes son diferentes a las de sus compañeros del octavo semestre de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Agropecuarias de la Universidad de las Américas (UDLA). Desde hace ocho meses, sus deberes se enfocan en el mercado real ya que, junto con su padre, emprendió un negocio donde aplica todo lo aprendido en las aulas. "Teníamos una finca de tomates pero no dio resultado, así que propuse sembrar café y empezamos este negocio", dice.La diferencia del café de Reyes radica en que es orgánico, es decir, no contiene ningún químicos, asegura el mentalizador del proyecto. "El grano orgánico es atractivo para consumidores extranjeros, por eso nuestro público objetivo son las empresas que reciben afluencia turística", indica.
Al momento, Café de Reyes cuenta con cinco empleados. La finca produce 80 quintales al año y posee los permisos y registros necesarios para su funcionamiento. El próximo año, Reyes llevará su producto a Israel.
Él y otros estudiantes de Ciencias Agropecuarias se dieron cita en la "Feria Agroalimentaria", que se llevó a cabo en la UDLA. Para Pablo Moncayo, coordinador de Ingeniería Agroindustrial, este tipo de eventos vincula al estudiante con el campo real de su carrera profesional.
"Incubamos al alumno desde el primer nivel para que, antes de terminar sus estudios, esté en condiciones de crear empresas", apunta.
Por otro lado, añade que opciones como el intercambio a otros países y el trabajo en conjunto con la Asociación de Ganaderos de Pichincha facilitan la vinculación del alumno con el mercado.
Ese es el caso de Pamela Vaca, que desde hace seis meses trabaja en la elaboración de mermeladas artesanales naturales. "Producimos 100 de estos productos semanalmente y la venta se realiza en su mayoría por Internet", afirma la microempresaria. La empresa de Vaca cuenta con tres empleados y se financió con prestamos familiares. "Lo novedoso de nuestro producto es que no contiene azúcar, por lo que está pensado para el público diabético", explica.
Por su parte, Rafael Albarrán empezó su negocio hace dos meses y hasta el momento ha vendido 500 frascos del aceite de girasol que produce. Sin embargo, espera que su producto obtenga los registros necesarios para venderlo en los autoservicios en los próximos meses y así posicionarlo en el mercado.
A criterio de Carina Zambrano, estudiante de la UDLA, quien presentó sus productos lácteos en el encuentro, este tipo de eventos ayudan a promocionar sus capacidades. "Vendimos $95 y recibimos ofertas formales de varias empresas", señala la estudiante antes de cerrar su stand. (JMF)
Hora GMT: 09/Junio/2009 - 05:15

17/Julio/2009 a las 05:26
BIEN,QUE BUENO SE PREOCUPE DE REPORTAR ESTO Y NO TANTA DELINCUENCIA COMUN Y DE CORBATA,ORQUESTADA POR EL PRINCIPAL DE ESTE PAIS ,SU FAMILIA Y SUS AMIGOS,EN CONTRA DE TODO UN PUEBLO ECUATORIANO,QUE CUAL CIEGO Y SORDO, SIGUE PENSANDO QUE ESTO NOS VENEFICIA.
17/Julio/2009 a las 11:14
Felicitaciones a estos chicos y en especial a Marco Reyes, por emprender su propio negocio desde tan jóvenes. No pierdan de vista su meta, nunca se rindan y pronto vendrán los resultados.
Exitos