Uno de los lugares donde Julio Jaramillo (JJ) realizó buena parte de sus grabaciones fue Fediscos, de propiedad de la familia Feraud. Ese estudio ahora está cerrado. En el sitio, ubicado en el km 7 de la vía a la Costa, los Feraud instalaron una fábrica de plásticos.
Sin embargo, la disquera todavía funciona. Ahora se dedica a recuperar los antiguos acetatos nacionales para grabarlos en CD.
Patricia Feraud, su presidenta, recuerda que la única vez que vio a Julio Jaramillo fue en 1976, en la celebración de los 60 años de Feraud Guzmán.
Ella tenía 13 años. Su padre Francisco Feraud Aroca había invitado a JJ a la celebración de la disquera. Ella quedó impactada con la interpretación de Guayaquil de mis amores realizada en casa ante los invitados.
Su padre, ya fallecido, hablaba con frecuencia sobre las sesiones de grabación que se realizaban en las noches, en directo, con un guitarrista de cada lado del cantante y con coros. Entonces no existían los canales para mezclar, por lo que todo debía salir bien y al unísono. En apenas uno o dos días se tenía un long play de Julio Jaramillo.
Fediscos conserva 530 títulos de JJ. Allí están los antiguos discos pizarra de 78 revoluciones; discos de acetato de 45 revoluciones y los long play. También hay cassettes y CD con los solos de JJ y grabaciones a dúo con su hermano Pepe.
Cada long play tenía entre 12 y 14 canciones, pues si se grababa más disminuía la calidad del sonido.
Las tradicionales sesiones de grabación nocturnas, que a veces duraban hasta la madrugada, contaban con la presencia de los amigos de JJ, entre ellos el requintista Rosalino Quintero, y los responsables del sello: Francisco y Fausto Feraud Aroca. Así lo recuerda el coleccionista de música Alfredo Enderica.
De acuerdo con él, JJ tuvo una de las épocas más prolíficas en México, entre 1965 y 1970. Allí grabó 300 long play. Se conoce que logró materializar tres de ellos en un día. En ese país llegó a ser un ídolo de la talla de Pedro Infante. Grabó con la Casa Peerles y el sello Orión.
Enderica comenta que a pesar de que los Feraud le sugerían un repertorio, Jaramillo mostraba una gran intuición para escoger las canciones. Y gracias a su memoria y oído musical no necesitaba de repeticiones.
La primera grabación de JJ fue un dúo con Fresia Saavedra en el sello Cóndor. En 1955 firmó el primer contrato con los Feraud. (WF)
Lo que queda
Coleccionistas y un museo en la ciudad
El arquitecto guayaquileño Alfredo Enderica se considera uno de los mayores coleccionistas de Julio Jaramillo, con 3 852 grabaciones. Pero asegura que recibió la llamada de un salvadoreño, que asegura tener 5 132. Sabe, aunque no lo ha confirmado, que el principal coleccionista sería un japonés, presidente del club de fans de JJ en ese país.
El Municipio de Guayaquil abrirá el Museo de Julio Jaramillo en los próximos meses. Estará en Puerto Santa Ana y habrá objetos representativos de la historia de la música, y parte de la trayectoria del cantante. Se exhibirán los cilindros Ericsson, con los cuales se grababa música en los cincuenta.
La disquera pagó las regalías a la familia
En 1955, JJ grabó la famosa "Fatalidad", con Rosalino Quintero en el requinto. Este se cuenta entre los títulos más vendidos por el almacén de música J.D. Feraud Guzmán, dice Isabel Carrión de Martínez. del Departamento de Regalías de la disquera.
Ella comenta que las regalías a JJ o a su madre se pagaban trimestralmente y, luego, semestralmente. Ascendían a un 15% o hasta 25% sobre la venta al público de las grabaciones. En Fediscos aún hay contratos del año 1956 firmados por JJ y José Domingo Feraud, fundador del almacén de música J.D. Feraud Guzmán.
En México grabó con la firma Musart el disco Lo Inédito, de valses argentinos.
Rosalino Quintero recue
Hora GMT: 09/Febrero/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad QUITO
