El Gobierno ecuatoriano señaló hoy que espera iniciar pronto un diálogo con los indígenas, que aceptaron conversar tras protestas que dejaron al menos un muerto y 40 heridos.
"Somos optimistas de que el diálogo se concretará, es la forma en que tenemos que resolver los conflictos", dijo el ministro de Gobierno, Gustavo Jalkh.
Los aborígenes flexibilizaron su posición el jueves y aceptaron el llamado a dialogar del presidente Rafael Correa, luego de choques con la policía el miércoles que dejaron un nativo muerto y unos 40 heridos -en su mayoría policías- en la ciudad de Macas (250 km al sureste de Quito).
Una asamblea de las tres principales agremiaciones indígenas tendrá lugar este viernes en Puyo, para acordar la agenda de un encuentro con Correa en torno al acceso al agua y la explotación minera y petrolera en los territorios ancestrales, según líderes de la protesta.
"Depongamos todo, no le pongamos condición al diálogo y empecemos a diseñar la agenda de fondo", agregó el ministro.
Jalkh consideró que la cita debería realizarse en el palacio presidencial en Quito, al referirse al planteamiento de un sector de los indígenas de que el mandatario acuda a algún punto de la Amazonia.
"Confiamos en la buena fe de los dirigentes que han aceptado el diálogo y que éste se pueda realizar en Quito", sostuvo.
"Tenemos señales muy positivas", dijo por su parte el ministro de Seguridad, Miguel Carvajal.
Los indígenas rechazan un proyecto de ley por considerar que privatiza el agua al quedar bajo control de los sectores eléctrico y minero, lo que el Gobierno niega.
También se oponen a los planes oficiales para la explotación de la minería a gran escala y el petróleo en sus territorios. (AFP)
Hora GMT: 02/Octubre/2009 - 17:28
