¿Quién diría que lo que hace 10 años era un botadero de basura se convertiría un mirador natural?
Pues en eso se transformó el parque Itchimbía, uno de los
1 840 espacios verdes de Quito, y uno de los más visitados, según un estudio realizado por la Empresa Metropolitana de Obras Públicas (EMOP).
Todo esto fue posible en 2004, cuando la Corporación Vida para Quito adjudicó la administración del lugar al Consorcio Ciudad-Ecogestión. Con ello, se inició el cuidado de áreas verdes, vigilancia, programas educativos, recorridos guiados gratuitos, etc.
Su recuperación fue lenta, pero ahora en el jardín ha sido posible que la flora y fauna convivan con sus visitantes. Alrededor de 35 mil plantas nativas y 40 especies de animales han vuelto a su hogar. Observarlas no es fácil, ya que pasean entre la hierba, los árboles y arbustos, pero cada una cumple con un rol en la naturaleza.
Ramiro Morejón, director del parque, explicó que los insectos habitan cerca de humedales y quebradas, sin afectar la circulación de los visitantes.
"Con apoyo de la comunidad se ha logrado mejorar las condiciones naturales de lo que fue el bosque andino", afirmó Morejón y añadió que las especies que antes vivían en la zona están regresando poco a poco "y eso demuestra que los esfuerzos son efectivos".
La intención no es tenerlos en cautiverio, sino devolverles su espacio. Eso lo sabe Jonathan Chávez (11 años), quien visita el parque los fines de semana con su familia. El pequeño aseguró que antes le asustaban los insectos y lagartijas, pero ahora luego de escuchar una charla en el parque entendió "que son inofensivas e importantes en el espacio". (GM)
Actividades para disfrutar con la famlia
El parque está abierto al público de lunes a viernes de 05:00 a 19:00 y los fines de semana de 06:00 a 20:00. Durante la semana se ofrecen recorridos guiados gratuitos para escuelas o familias, con cita previa. Adicionalmente, se dictan clases de yoga, reiki, gimnasia antiestrés, tai chi y danza de salón, todos los fines de semana, con la colaboración voluntaria de los interesados. Un restaurante y varios quioscos prestan sus servicios de 09:00 a 18:00.
Especies nativas pueden volver a su hábitat
Un lugar dentro de la ciudad donde convivan naturaleza y sociedad sin dañarse entre sí es posible en el Itchimbía.
Los esfuerzos por recuperar el bosque andino, como fue en sus inicios, son reconocidos por sus ex pobladores, las especies nativas de la zona, que no dudaron en volver a su hábitat.
Hace dos años fue de visita una bandada de patos migratorios, que se posaron en la zona más húmeda del parque. Pero la llegada del búho Stygius, hace un mes, causó revuelo entre los visitantes; "mide como 40 cm de alto, es gris y lo vimos a tres metros de distancia; al vernos no se asustó e incluso pudimos fotografiarlo", comentó el guardaparque Iván Viera.
"Arañas, la rana marsupial, gorriones, colibríes, serpientes no venenosas, lagartijas, el insecto palo, de vez en cuando un armadillo, chucuris y raposas son algunas de las especies que viven libres en el parque; y se espera que pronto empiecen a reproducirse para que, con ello, aumente la población de cada especie", señala María Augusta Montalvo, miembro de la administración. (GM)
Se recupera la flora ancestral de la zona
Una gama de colores y exquisitos aromas se mezclan a 2 900 metros de altura, bajo los rayos del candente sol y con los fríos vientos de la Sierra, para cautivar a 25 mil visitantes cada mes.
Orquídeas (mahiuas), bromelias (huaycundi), allpacoral, guantugsillo, uña de gato, iguilán, ocayuro, yalomanes, arrayanes, yaguales, guanto rojo, chochos silvestres y ramilletes de zapatitos, de cholán y chulco adornan los alrededores.
Estas flores y plantas son nativas del bosque andino, que producto de la contaminación ambiental desaparecieron en la zona; sin embargo, la campaña de refo
Hora GMT: 29/Marzo/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad QUITO
