BAGDAD. Iraq abandona el año con la mirada puesta en las próximas elecciones, de las que surgirá un nuevo gobierno cuya misión será afianzar la seguridad y la estabilidad del país, mientras las tropas estadounidenses continúan la retirada que iniciaron en enero pasado.
A comienzos del 2009 se inauguró la tendencia que marcaría la actualidad a lo largo de los siguientes meses: el progresivo repliegue de las tropas estadounidenses, cuya retirada parcial está prevista para agosto de 2010 y la total para diciembre de 2011.
El pasado 1 de enero, el Ejército iraquí asumía la responsabilidad de mantener la seguridad de la llamada Zona Verde de Bagdad, el área más fortificada del país.
"Tenemos el derecho de considerar esta fecha como un día clave para el restablecimiento de nuestra soberanía y el comienzo de la recuperación de cada pulgada de nuestro suelo", afirmaba entonces el primer ministro, Nuri al Maliki.
A partir de ese momento, y en cumplimiento de un pacto de seguridad rubricado en diciembre de 2008 por Washington y Bagdad, continuó el traspaso de responsabilidades, aunque no exento de dudas sobre la capacidad de Iraq de garantizar la seguridad.
El presidente de la región autónoma del Kurdistán iraquí, Masud Barzani, advertía en febrero de que una retirada estadounidense precipitada podría desembocar en una guerra civil.
Además, la muerte de un centenar de personas en una cadena de atentados semanas antes de la retirada estadounidense de las ciudades, sumada a las continuadas disputas sobre la soberanía de Kirkuk, reclamada por kurdos y árabes, reavivaba estos miedos.
Sin embargo, tal y como estaba previsto, el 30 de junio, las tropas de EEUU abandonaban todos los centros urbanos del país y cedían las labores de seguridad a las autoridades iraquíes en un nuevo hito hacia su retirada total.
Tras su repliegue, las cifras de víctimas mortales continuaron descendiendo e incluso alcanzaron mínimos históricos, con 88 civiles muertos el pasado mes de noviembre.
Sin embargo, estos avances no despejaron todas las dudas, especialmente tras los tentados ocurridos el 19 de agosto y el 25 de octubre contra edificios gubernamentales, en los que murieron unas 300 personas y que evidenciaron las limitaciones de las fuerzas iraquíes.(EFE)
Hora GMT: 17/Diciembre/2009 - 13:10
