La campaña concluyó ayer en medio de acusaciones de actos de corrupción entre los principales candidatos
TEHERÁN. Cerca de 46 millones de iraníes acudirán mañana a las urnas para elegir al próximo presidente que llevará las riendas de la República Islámica durante los próximos cuatro años.
Irán presume ser el país más democrático de Oriente Medio. Sin embargo, "dicha afirmación debe ser analizada a fondo", explica en su análisis la cadena inglesa BBC. Solo cuatro candidatos: el actual presidente Mahmoud Ahmadinejad, Mir Hossein Mousavi, Mehdi Karroubi y Mohsen Reza, fueron calificados por el Consejo de Guardianes (integrado por seis teólogos y seis juristas), que es el encargado de que se cumpla la Constitución y el derecho islámico. Los restantes 475 aspirantes a la Presidencia fueron vetados.
Según las normativas iraníes, nadie que cuestione los principios fundamentales de la República Islámica puede presentarse para dirigir al país, aun cuando cuente con un apoyo mayoritario entre los ciudadanos.
El sistema de elección presidencial es de dos vueltas; entonces, si ninguno de los cuatro candidatos consigue el 50% de los votos más uno, se convocará a una segunda vuelta el 19 de junio próximo.
Según las encuestas, Ahmadinejad conseguiría el 34 % de los votos, Musavi el 14%, Karroubi obtendría un 2% y Rezai el 1% restante.
A pesar de que estos datos son reales, los expertos consideran que no son definitivos, ni tampoco los adecuados para marcar la tendencia del electorado. La razón es sencilla: el votante iraní es impredecible, y podría ocurrir lo mismo que hace cuatro años, cuando Ahmadinejad, que estaba último en las encuestas, se levantó con una importante victoria ante sus rivales que se presentaban como los favoritos.
ESTADO TEOCRÁTICO.
Irán es de las pocas naciones del mundo que aún mantiene la teocracia -ven a la religión como un mecanismo completo de vida, se interesan más por el bienestar espiritual de los gobernados que por su bienestar físico y material- como sistema de Gobierno: es un régimen de partido único y tiene en el Corán su fuente legal y moral por excelencia. El presidente tiene poderes limitados; toma decisiones solo en materia económica y en ciertos asuntos de seguridad.
Todas las cuestiones importantes: política exterior y plan nuclear, por ejemplo, deben ser aprobadas por quien ejerce como líder espiritual supremo desde 1989, el ayatolá Alí Jamenei.
Sin embargo, Jamenei se ha visto abocado a las presiones de otras autoridades espirituales que consideran tener más autoridad que él y se han mostrado cercanas a los líderes opositores.
Ante este panorama, el líder religioso decidió construir su base de poder en la Guardia Republicana (Ejército de Irán), a la que da órdenes, pero a la vez está pendiente de los intereses de quienes la conforman, señala la cadena inglesa. (EFE-AFP-CRR)
Una mujer pone en aprietos a Ahmadinejad
La activa participación de Zahra Rahnavard, esposa del candidato presidencial Mir Hosein Musavi, en el proceso electoral iraní ha desatado la imaginación de muchos, quienes incluso imaginan la eventualidad de una primera dama en un país en el que los fundamentalistas quieren relegar a la mujer, según el diario español El País.
La consorte del líder reformistas desechó esa posibilidad al afirmar ante la prensa: "no soy Michelle Obama, sino Zahra Rahnavard". En lo que no dudó es en acusar al presidente Mahmud Ahmadinejad de incapaz de tolerar la presencia de mujeres preparadas. No acepta la existencia de "una mujer artista, con dos masters, un doctorado y una cátedra en la universidad", dijo.
Esta afirmación se produjo luego de que Ahmadinejad, en un debate electoral con Musavi, mostrara un documento con una foto de Rahnavard. "¿Conoce a esta mujer?", preguntó el mandatario a su contrincante. Después la acusó de haber "entrado a la universidad sin pasar las pruebas de acceso".
En Irán, aun cuando las mujeres votan, muchas se sienten excluidas de la vida política. Durante el proceso de calificación de aspirantes se vetó la candidatura de 42 de ellas, dejándolas sin representantes presidenciales. (EFE-CRR)
El reformismo de Musavi
Mir Husein Musavi es un reconocido intelectual y arquitecto iraní de 67 años. Fue primer Ministro en la década de 1980 y para muchos es considerado uno de los grandes líderes y conocedores del verdadero sentido de la Revolución Islámica de 1979.
Musavi decidió retirarse de la vida pública hace 20 años, tras la muerte del ayatola Jomeini; es por eso que las nuevas generaciones de jóvenes iraníes no lo conocían. Sin embargo, la desilusión que muchos de ellos experimentan con el actual Régimen, sumado a la presencia fresca de su esposa, Zahra Rahnavard, ha provocado que el político se convierta en el principal contendor del presidente Mahmud Ahmadinejad, poniendo de moda el denominado fenómeno "Musavi".
Su discurso electoral se basó en oponerse a todas las ideas de Ahmadinejad, lo que ha calado especialmente entre los estudiantes universitarios y las mujeres que ven en él una opción para calmar la presión policial y social que se ha incrementado en el país en estos últimos años. También ha ofrecido un nuevo manejo de la economía tan venida a menos, señala el diario colombiano El Tiempo. (CRR)
Karroubí, clérigo aperturista
Mehdi Karroubí es un clérigo formado en rígidos seminarios religiosos iraníes que saltó a la política años antes de la revolución y luchó junto al ayatola Jomeini. Fue presidente del Parlamento iraní y candidato a la presidencia de la República Islámica, hace cuatro años, cuando perdió ante el actual mandatario Mahmud Ahmadinejad.
De nuevo candidato, Karroubí hizo su campaña como la terminó en su anterior aventura electoral, denunciado las "trampas" que pueda llevar a cabo Ahmadinejad. Desde el anuncio de su regreso a la arena política, no ha cesado en alertar de las posibles irregularidades que puede haber en el recuento de votos.
Este líder que se presenta como reformista y aperturista ha sido el único que abiertamente ha declarado su intención de "cambio" para Irán. Además, también incluyó a su mujer en la campaña con el objetivo de captar el voto femenino, tan disputado durante el proceso electoral, informa la página rtve.es.
Asegura que defenderá la libertad de los ciudadanos y la de prensa, mientras que en política exterior se mostró partidario de establecer relaciones diplomáticas con todos los países, menos con Israel. (CRR)
Rezai, político de la élite iraní
Mohsen Rezai es un candidato conservador que se desempeñó entre 1981 y 1987 como jefe de los Guardianes de la Revolución. Rezai ha tratado de calmar a los iraníes que se inquietan ante la posible presencia de un militar en el poder, y evoca la presidencia del francés, Charles de Gaulle, quien no condujo a su país de forma autoritaria.
Este líder conservador es parte de la élite de la República Islámica y siempre ha sido muy activo en la escena política iraní. Desde 1990 es Secretario del Consejo de Discernimiento, el organismo responsable de arbitrar las controversias entre el Parlamento y el Consejo de los Guardianes. También fue uno de los candidatos presidenciales en el 2005; sin embargo, retiró su candidatura dos días antes de las elecciones. Es un crítico del presidente Ahmadinejad, su principal oponente, Mohsen Rezai, que es doctor en economía, ha asegurado en varias ocasiones que: "el camino tomado por Ahmadinejad nos lleva a un precipicio". Considera que el país ha tenido una mala administración, y acusa al mandatario de haber dilapidado el dinero del petróleo, cuyo precio elevado era una bendición para Irán. (CRR)
Mahmud busca la reelección
Mahmud Ahmadinejad, saltó a la escena política iraní cuando en 1980 era el respresentante de los estudiantes universitarios ante el ayatola Jomeini. De estas reuniones con el líder islámico surgió la Oficina para Consolidar la Unidad, organización estudiantil que perpetró un ataque a la embajada de los Estados Unidos, en Teherán, que desembocó en la denominada crisis de rehenes de Irán.
Durante la guerra con Iraq, Ahmadinejad fue instructor de los Basiji Mostazafan, una organización fundada en 1979 por Jomeini. Los Basiji eran niños de hasta 12 años que estaban obligados a defender el régimen islámico.
En mayo de 2003, se convierte en alcalde de Teherán. Durante su mandato revirtió los cambios hechos por anteriores alcaldes reformistas, puso un gran énfasis religioso en las actividades culturales e impuso el uso de ascensores separados para hombres y mujeres en las oficinas municipales.
Tras su llegada al poder en 2005 intensificó los afanes nucleares de Irán, provocando el rechazo internacional. Además, ha negado el Holocausto Judío, tensionando las relaciones con Israel. (CRR)
Hora GMT: 11/Junio/2009 - 05:06
