Desde finales de la década de 1990, Rusia, la China e Irán comenzaron a poner sus ojos en Latinoamérica. Según la revista colombiana Semana, estos países no buscan otra cosa que "protagonismo político" en una región que ha permanecido al margen de la geopolítica mundial.

En los últimos 10 años, estas naciones han logrado desempeñar un papel protagónico en la región, pues varios de los líderes latinoamericanos han mostrado su rechazo a los EEUU y se han aliado a la "revolución bolivariana" del presidente venezolano, Hugo Chávez. De acuerdo con la revista, Chávez se ha convertido en un aliado de Irán, nación con la que ha firmado por lo menos 200 convenios en varias áreas.

Esta alianza resulta beneficiosa para el país islámico, pues, gracias a ellos, otros países como el Ecuador, Bolivia y Nicaragua se han unido a ella.

Según es.internationalism.org, un blog español donde se analiza la política mundial, esto ha permitido que Irán salga al mundo y equilibre las sanciones comerciales impuestas por las grandes potencias a causa de su programa nuclear.

El crecimiento económico de la China también ha influido en la región. Semana explica que el gigante asiático mantiene más de 400 convenios de comercio e inversión con América Latina.

Y Rusia, que se ha convertido en un aliado importante para la región, con Venezuela ha firmado, en dos años, contratos armamentísticos por $4 400 millones. Es el proveedor de helicópteros de combate del Brasil y con Bolivia negocia la compra de armas y un avión presidencial por unos $100 millones. (VET)