Por Carlos De la Torre
Correa ha dado suficientes muestras de su intransigencia desde que empezó su carrera política. Pero el tener una personalidad autoritaria no necesariamente implica el que se pueda instaurar un régimen autoritario. Hay condiciones sociales e institucionales que van más allá de los deseos y de la personalidad de un político, que permiten o no el que se instaure un régimen autoritario.
El tipo de organizaciones de la sociedad civil y el papel de los medios de comunicación facilitan o no la emergencia de regímenes autoritarios. En los países del Cono Sur debido a las experiencias con las dictaduras militares que masacraron a sus opositores sobre todo a los de izquierda emergieron organizaciones que velan por los derechos humanos. Estas denuncian cualquier atropello a los derechos de los ciudadanos y no permiten que ningún gobernante, independientemente de su ideología, persiga a la población.
El papel de las organizaciones de la sociedad civil junto con un periodismo investigativo y crítico se han convertido en los baluartes que denuncian los atropellos del Estado a los ciudadanos. A diferencia de los países que vivieron dictaduras que desaparecieron y torturaron a la población, en el Ecuador no se dieron estas experiencias. Las organizaciones de derechos humanos solo defienden los derechos de algunos ciudadanos y se dejan convencer con argumentos de que denunciar los atropellos de un gobierno que se dice de izquierda es hacerle el juego a la derecha. Desafortunadamente muchas de estas organizaciones no tienen un compromiso serio con la protección de los derechos de los ciudadanos.
Además, los medios y la población en general al no haber vivido experiencias traumáticas de represión no tienen las antenas puestas para oponerse a cualquier forma de violencia estatal y de represión a las libertades ciudadanas.
El segundo factor que permite que se instauren regímenes autoritarios tiene que ver con el diseño institucional. El presidencialismo concentra todos los poderes en el mandatario que además aparece como el responsable de todos los actos de gobierno. La falta de cumplimiento de las leyes y de los procedimientos y el uso instrumental de las leyes debilita la fuerza de las instituciones. Sin instituciones, la personalidad del presidente es la que predomina y lleva la batuta de todos los actos de gobierno.
Si gana el Sí y si se instaura el hiperpresidencialismo que está contemplado en el proyecto de Constitución, y si en el régimen de transición se copan todos los mecanismos de control al Ejecutivo con vasallos incondicionales a este, estaremos en el escenario perfecto para que se implante un régimen autoritario que gana elecciones. La personalidad intransigente del presidente podrá manifestarse plenamente y nos gobernará como el patriarca que se cree ser. Las libertades civiles serán solo para los que están con el líder, se antentará contra los derechos de quienes le cuestionen y no habrá quién reclame o se oponga. Las instituciones de control estatal estarán en manos de sus allegados y las pocas organizaciones de la sociedad civil probablemente caerán en la trampa del silencio para no hacerle el juego a la derecha.
cdelatorre@hoy.com.ec
Hora GMT: 08/Septiembre/2008 - 05:08

08/Septiembre/2008 a las 14:28
Llegó Correa y mando a parar tanta sinvergüenzura que existía en el país, y aunque recién se dan los primeros pasos para mejorar aun falta mucho por hacer.
08/Septiembre/2008 a las 20:14
SEÑOR DE LA TORRE, SUS CRITERIOS SON REALMENTE MUY ATRASADOS O NO SE HA DADO CUENTA QUE VIVIMOS AHORA EN UN ESTADO TOTALITARIO, ABUSIVO, DOMINADOR DE LOS ORGANISMOS DE CONTROL Y DE JUSTICIA. HOY SE ESTAN VIVIENDO LAS MAYORES SINVERGUENCERIAS CON ESTE PRESIDENTE Y SI GANA CON LA NOVELERA CONSTITUCIÓN, NO HABRA PODER QUE SALVE AL PAÍS!