LONDRES.- Millones de británicos se vieron sorprendidos por un extraño olor tan desagradable como difícil de definir y de averiguar su procedencia. Según la dirección del viento, podría tratarse del continente europeo.
Varios ciudadanos hablaban de un olor a pocilga, otros creían percibir olor a estiércol o a aguas fétidas.
Los medios, desde diarios sensacionalistas hasta la cadena BBC en su principal noticiero, se ocuparon del extraño fenómeno, haciendo cábalas sobre cuál era el origen de la pestilencia que invadía todo el sureste de Inglaterra.
La ONG Water Aid, dedicada a velar por el agua, aseguró que Londres no había apestado tanto desde 1858, cuando se extendió un olor espantoso procedente de las aguas de albañal.
A los británicos solo les queda ahora esperar que en los próximos días se produzca un cambio de dirección de los vientos para que vuelvan a soplar los mucho más limpios del Atlántico, a los que están acostumbrados. (EFE)
Hora GMT: 20/Abril/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
