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Injusticia notoria

Publicado el 03/Abril/2009 | 00:08

Por Juan Falconi Puig


jfp@hoy.com.ec

"Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros... Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a esos bancos privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, enseguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo sobre la tierra que sus padres conquistaron". (Thomas Jefferson, 1802).

Más de un siglo después, Franklin D. Roosevelt, perseguidor del crimen financiero, al aprobar la Ley Bancaria de 1933: "Prefiero rescatar a los que producen alimentos, los granjeros en quiebra, que a los que producen miseria, los banqueros". Duras frases que otro siglo más tarde tienen vigencia en el mundo capitalista y en el Ecuador, entendido que no involucra a todo el sistema sino a buena parte de él: a los corruptos. Pero, esos célebres presidentes estadounidenses no vislumbraron que con el tiempo los banqueros corruptos también privarían a la gente de justicia, prácticamente apropiándose de la voluntad y decisiones de ciertos jueces.

En el "paisito" los banqueros más audaces, a través de algunos remunerados "líderes" políticos, desde principios de los años ochenta, derritieron la poca institucionalidad judicial ecuatoriana, ya por acción, ya por omisión. Los malos preveían impunidad absoluta, sin sacrificar un mínimo porcentaje de sus cuantiosos fraudes sino, apenas, regando migajas en los despachos de los jueces obedientes a sus perversos designios, para escarmentar a quienes los investigaran y se atrevieran a denunciarlos, confiados en que "el tiempo pasa sin hacer ruido", como dice García Márquez en "La mala hora". Esos jueces han perdido hasta la cordura porque el simulado decoro inicial hoy no existe.

Y así, la aberración de ciertos jueces de transacción es ahora descarada, cínica, alevosa. Cuentan con impunidad garantizada, confiando en que vendrán iguales o peores, y se pasan por encima de la rebelde protesta del pueblo que da todo por perdido cuando tiene que acudir a esos jueces; que buscó un cambio en la administración de la injusticia al aprobar la nueva Constitución, queriendo convertirla en un servicio público confiable y expedito, como se proclama en todas las Constituciones, en todas partes. Pero ya ven… la transición se convirtió en tiempos de más transacción, exculpando a los mafiosos y persiguiendo a los denunciantes.

La injustica notoria a favor de los "banksters", viola toda regla constitucional y legal. Si el tipo penal sanciona, como en el art. 249 del Código Penal, con multa de hasta $32 al funcionario público que no cumpla una orden superior, los jueces de Isaias sancionan exactamente al revés, como encubridor y luego cómplice de peculado al superior que, supuestamente, no acoge la "sugerencia" del inferior, que hoy se percibe zancadilla. ¡Es mi caso!

Hora GMT: 03/Abril/2009 - 05:08

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Tags : Juan Falconí 



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Comentarios

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  1. 1 jorge bustillos desde - quito

    Lo dicho por el Dc. Falconi es toda la verdad, los banqueros con su poder económico mal o bien hecho imponen la justicia en este país, si lo narrado lo sucede al Doctor Falconi, que fue lo que nos paso al simple ciudadano que no ROBARON nuestro dinero, razon por lo que no pudimos hacer nada en contra de los señores banqueros LADRONES.

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