Por Andrés Vallejo
avallejo@hoy.com.ec
En la telenovela que tanta audiencia ha logrado en los medios de comunicación, armada intencionalmente alrededor de la construcción del Nuevo Aeropuerto de Quito, la Contraloría General del Estado ha emitido un informe el 23 de diciembre del año pasado, que no lo ha comunicado nunca a los auditados y lo ha enviado a la Fiscalía para que indague sobre posibles responsabilidades.
Contrariando la opinión del Procurador del Estado, que es vinculante y obligatoria, basada en las opiniones de sus asesores jurídicos y faltando a la verdad, señala falta de observancia a disposiciones legales referidas a la contratación de crédito público, que nunca han contraído ni la municipalidad de Quito ni su unidad ejecutora Corpaq, entidad municipal sin fines de lucro. Y señala normas que prohíben garantizar rendimientos a las entidades concesionarios de obras de servicio público.
Ni lo uno ni lo otro existen, como conocen de la profusa documentación que han recibido. Los créditos concedidos por entidades internacionales de crédito tienen como beneficiarios a particulares, únicos responsables de su pago: si los créditos, como lo dice el propio Ministro de Finanzas, son a favor de particulares, ¿de qué crédito público habla la Contraloría y qué normas al respecto pueden haberse violado? ¿Y en dónde existe una sola palabra en los contratos que garantice rendimientos económicos?
Infame es que la entidad de control emita informes que no son puestos en conocimiento de los que fueron auditados, en los que consigna opiniones de unos, para no acusarlos, y no de aquellos a los que inculpa.
Infame es que quien los recibe emita providencias implicando a personas e instituciones sin preguntarles cual es su defensa sobre sus presunciones.
Infame es jugar con el honor de las personas.
Infame es dejar a la suspicacia que corroe al país las interpretaciones más dañinas.
Infame es insinuar incorrecciones causando daño irreparable al honor de personas e instituciones.
Infamatorio es el proceso que, con intenciones distintas a las de la aplicación de la justicia, responde a intereses particulares, económicos o políticos, en el que se insinúa como presuntos responsables a unos y no a otros, por un acto en el que todos participaron, para después "explicar" que no se lo hace porque esos "otros" gozan de inmunidad, ocasionando que quienes con limpieza procedieron, renuncien a esa inmunidad y pidan rendir cuentas, mientras otros niegan su participación, certificada documentadamente.
Hay que esperar que a pesar de la maledicencia y mala fe con que se actúa, brille la verdad. Los agentes de los intereses económicos que se han opuesto a la construcción del aeropuerto de Quito se desenmascararán y la gente les señalará con el dedo de la ignominia y la ruindad. A ellos y a sus agentes. A todos esos infames.
Hora GMT: 10/Marzo/2009 - 05:06

10/Marzo/2009 a las 08:08
Ojo que algunos candidatos a alcaldes de la Capital como el gobiernista A. Barrera andan ofreciendo renegociar el contrato del aeropuerto tomando como uno de los elementos ese informe infame de la contraloría... estas personas no saben de leyes ni de gestión eficiente. Ojalá salgan pronto a la luz todos los enemigos de la capital que faltan todavía que den la cara...
10/Marzo/2009 a las 10:19
INFAME es precio que tiene elaeropuerto de Quito
INFAME es la taza para salir por este aeropuerto con el pretexto de construir
el nuevo
INFAME es ver como tranzan y se obsequia`n a las transnacionales sin hacer valer
nuestros derechos.
INFAME como reaccionan cuando los medios de control realizan su trabajo.
INFAME es su calificativo para quienes no estamos de acuerdo con el chanchullo.
10/Marzo/2009 a las 16:26
De haber realizado una licitación pública correcta, de no habernos elevado drásticamente el pago de salida, de haber aclarado desde el principio cuál es el fin del viejo aeropuerto, les creeríamos. Hasta que no se aclare, estamos con los infames.
10/Marzo/2009 a las 20:12
INFAME es mantener las viejas TACTICAS DEL VIEJO PAIS,con minimas inversiones y los giles de los usuarios solventan la OBRA.INFAME resulta el costo descomunal que representa el USO del viejo aeropuerto,para ENGORDAR a las TRANSNACIONALES que le chupan la sangre en todos los tiempos al pueblo ecuatoriano.Quito merece una obra de grandes proporciones pero TRANSPARENTE.